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¡Ámonos a Tepotzotlán!

Hoy vamos de visita a un pueblo mágico que puedes visitar al norte de la ciudad de México; un lugar lleno de tradición y con un rico sabor a provincia donde podrás encontrar uno de los tesoros arquitectónicos más grandes que nos dejó el barroco novohispano: el Templo de San Francisco Javier. ¡Ámanos a Tepotzotlán!

El nombre del pueblo es de origen náhuatl y significa «entre jorobados», alusión que refiere a los cerros que se encuentran muy cerca de ahí. El clima es ideal para pasar un domingo puebleando por el Estado de México, así que decidimos lanzarnos. Primero, llegamos al corazón del pueblo con un ambiente excelente: mucha gente paseando por la plaza principal, comprando helados y de todo lo que encuentras en el sinfín de puestos que hay por ahí. Ya que era un día soleado, decidí comprar un helado — que la verdad estaba muy rico — y, por 20 pesos, es una gran opción para refrescarse. Caminando por la plaza pude ver la fachada del Templo de San Francisco Javier, que posee una belleza inigualable y forma parte del ex Colegio Jesuita del mismo nombre, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el 2010.

El recorrido continuó por el ex Colegio Jesuita de San Francisco Javier, que hoy alberga al Museo Nacional del Virreinato; uno de los museos mas importantes de todo el país. El costo de la visita es de 70 pesos, pero los domingos la entrada es gratuita para todos los visitantes nacionales. Ya adentro, hice un recorrido por la historia virreinal y vi una colección extraordinaria de obras de arte que me dejaron maravillado. Debes venir con suficiente tiempo para recorrer todo el museo y prestar atención a las piezas que se exhiben en las distintas galerías, pues es una experiencia única que ampliará tu percepción de la historia de nuestro país y obtendrás una razón más para sentirte orgulloso de ser mexicano. Llegó la hora de la comida y en nuestro recorrido encontramos el Restaurante Jimador, que ofrece un buffet de antojitos mexicanos por 80 pesos, y decidimos pasar a probar qué tal estaba la comida. El restaurante tiene una cafetería y un bar, lo que permite separar perfectamente los ambientes de cada espacio volviéndolo un lugar versátil y completamente recomendable. Después de esperar un poco para agarrar mesa, nos sentamos a comer unas quesadillas, una sopa azteca y unos sopes que estaban muy ricos.

Parque Recreativo Lanzarote

Éste es un parque recreativo de administración ejidal, enclavado en la zona de
manantiales de Santiago Cuautlalpan, a la orilla del Río Hondo. En la entrada se encuentran tres grandes ahuehuetes que son bañados por el manantial que nace entre las raíces del más antiguo. El parque ofrece estacionamiento, chapoteadero, fosa para clavados y alberca (llenas con el agua de los manantiales y climatizada mediante calentadores solares), sanitarios, vestidores, palapas, juegos infantiles, tienda ejidal, temascal, zona de acampado y puestos de comida (domingo de 9:00 a 18:00).

San Mateo Xóloc

Es un apacible poblado de gran importancia histórica, porque fue la zona donde los franciscanos iniciaron la evangelización y construyeron el primer templo católico, dedicado a San Mateo. La Iglesia del siglo XVI (1531) — apenas 10 años después de la conquista — es de estilo Gótico Herreriano y en la fachada están esculpidas en alto relieve dos imágenes de estilo Bizantino. Éste es uno de los primeros ejemplos de la arquitectura franciscana en México, de estilo austero y paredes blancas sin decoración.

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