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Etimologías para dummies de palabras diarias

Aaah… las etimologías. ¿Quién no ha tenido que aprenderlas en las clases de la prepa? Las locuciones latinas y grecolatinas pueden ser, a veces, un dolor de cabeza y por eso es que en esta ocasión los chicos de El País se tomaron la molestia de explicarnos de dónde vienen ciertas palabras que usamos todos los días de manera súper natural y que quizás nunca nos habíamos detenido a pensar por qué es que se llaman así.

 

Cosas tan simples como el sándwich que te puso tu mami en el Tupper Godínez por el que tanto se burlan de ti en el trabajo, ¿sabías que su origen se remonta a personas y sucesos bien específicos? Continúa leyendo y date una idea.

Sándwich

 

Ya sea de jamón, atún o hasta del guiso que quedó ahí en el refri desde el fin de semana pasado – ew, güey… – este brillante invento gastronómico tiene un origen sorprendente. De acuerdo con el “Tour to London” (Viaje a Londres) del autor Pierre-Jean Grosley, el Sándwich surge a partir de la obsesión que tenía con los juegos de cartas un distinguido lord británico llamado John Montagu, cuarto conde de Sandwich.

 

Dado que el hombre era enemigo de perder tiempo con cosas tan vanas e insignificantes como alimentarse, se le ocurrió pedir a su servicio que le llevasen cualquier comida metida entre dos rebanadas de pan para que comer no resultara un fastidio. Sus compañeros de juego pensaron que la idea era una de las aportaciones más sobresalientes del razonamiento contemporáneo y empezaron a pedir “lo mismo que Sandwich” y es ahí que el nombre se quedo.

Nachos

 

En el pueblo de Piedras Negras, Coahuila, se encontraba un restaurante de nombre “El Moderno” por allá de 1943. Un bendito día, tras una larga jornada de venta y a punto de cerrar, las esposas de unos soldados norteamericanos llegaron y el encargado, por no atreverse a decirles que se fueran directito de donde vinieron, no tuvo más opción que darles de cenar.

 

Ligeramente acongojado, aunque más desinteresado que otra cosa, corrió a la cocina para improvisar – con ese mexican power que nos distingue – y preparó una mezcla con lo que le sobraba en la cocina. Entre totopos, queso y jalapeños, el héroe sin capa salvó el pellejo y las mujeres fascinadas por la combinación de sabores le preguntaron al responsable el nombre del platillo. Él, muy amable, respondió que “Nacho”, porque no entendió que estaban preguntando el nombre de la comida y no el suyo.

Bechamel

 

La deliciosa salsa blanca, mezcla entre mantequilla, harina y leche, tiene origen en la cocina del rey francés Luis XIV. Su cocinero, François Pierre de la Varenne, es el autor intelectual de esta delicia que está presente en múltiples platillos. Mmm…

 

Pero, ¿y esto qué tiene que ver? Ah, tremenda pregunta, pues aunque la salsa es creación de Pierre, él quiso nombrarla en honor a su principal cliente, el rey Luis de Bechamel, su majestad que constantemente le demandaba invenciones gastronómicas.

Nicotina

 

Adictiva, sazón de un cóctel de sustancias venenosas que desprende el cigarro al ser encendido, esta palabra tiene su origen en el nombre de un peculiar individuo, llamado Jean Nicot (1530-1600). Un buen día de trabajo como diplomático de su natal Francia allá en el siglo XVII, Nicot viajó a Portugal para negociar el matrimonio entre una tal Margarita Valois y otro fulano llamado Sebastián de Portugal… de seis y cinco años respectivamente.

 

Para suerte de los dos el deal se cebó, pero un comerciante recién llegado de América al país de Vasco da Gama le regaló un interesante producto: semillas de tabaco. Al llegar a casa, Nicot las plantó y eventualmente identificó que la planta tenía la capacidad de paliar ciertos males, como una jaqueca. Después de andar regalando las hojas envueltas por ahí en Francia, su consumo se popularizó entre 1547 y 1559.

Linchar

 

En Estados Unidos, el coronel Charles Lynch de Virginia tuvo un brillante momento de lucidez en plena Guerra de Independencia, por ahí de 1870, con el que abatiría a los frentes de la oposición en sus líneas de ataque. Sin avisarle a nadie, ni para decir “¡agua va!” a sus superiores o compatriotas, el estratega militar mandó golpear y encerrar a los enemigos directos en un ejercicio que hoy definimos como “linchamiento”. Eso es honor y no remedos…

Tupper

No necesitas ser un Godínez para saber que un tupper es sagrado, aún más cuando son los de tu mamá. Pero, ¿alguna ocasión te has preguntado de donde salieron? Checa esto: resulta que Earl Silas Tupper es la mente brillante detrás de este trascendental invento, quien al nacer en una granja y tener que dedicarse al campo no tenía el tiempo suficiente para ir a comer a casa, por lo que necesitaba transportar su comida sin que ésta se derramara o su contenedor se estropeara.

 

Es así como Tupper creó el primer recipiente súper resistente con cierre hermético, que eventualmente comercializó a través de la empresa Rexall Drug Company y poco a poco se popularizó hasta convertirse en el fenómeno ultra mundial que conocemos hoy. Earl empezó a nadar en dinero y hasta compró una isla, donde falleció en 1983. Ahora cada que pongas tu comida o lunch para llevar a la oficina o a la escuela recuerda que haces un poco más ricos a los cinco hijos y catorce nietos de Earl.

Boicot

 

También conocido como “Boicoj” gracias a nuestro próximo presidente, resulta que este término, hoy definido como “acción que se dirige contra una persona o entidad para obstaculizar el desarrollo o funcionamiento de una determinada actividad social o comercial” según la Real Academia de la lengua Española, el Boicot tiene su origen en las desventuras y gandallés de un poderoso capitán irlandés que en el siglo XIX no vio razón como para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores en sus fincas.

 

El capitán Charles Cunningham Boycott, entonces, supo lo que era pasarse de chistoso cuando el presidente de la Irish Land League, organización que apoyaba a los granjeros, les recomendó a los jornaleros, comerciantes y carteros que cortaran toda relación con el pasadito de lanza, razón por la que eventualmente se empezó a quedar sin correo, sin comida y sin quien trabajara sus tierras.

 

 

 

Con información e imágenes de: El País.

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