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FILEM 2019 clausura con Los Amigos Invisibles

Redacción: Patricia Ramírez

 

“Siempre se agradece un sonido de calidad con un grupo de calidad”, menciona un hombre adulto mientras los integrantes de Los Amigos Invisibles cantan para un público poco numeroso pero diverso en el cierre de la Feria Internacional del Libro del Estado de México.

 

Diverso porque las edades de los asistentes al concierto varían en, al menos, 20 años de diferencia: los más jóvenes lo más más cerca posible del escenario, más atrás los adultos, todos corean las canciones de la banda venezolana formada en 1991 y nominada nominada varias veces al Grammy.

 

A quien le gustan Los Amigos Invisibles le gustan, se ve en las ganas de los que bailan, gritan y cantan las rolas del grupo que agradece al público recibirlos en Toluca; también los que no los conocían bailan, de a poco se animan, se dejan contagiar por el ritmo hispano que suena luego, casi siempre, de la introducción de una melodía de otros géneros, casi clásica, conocida.

 

El escenario es de los Amigos, luego de las 17:30 la gente empieza a llegar o se detiene a ver, es domingo en la Alameda de Toluca y los que no fueron ex profeso no se van. Es un buen concierto, que se baila y se disfruta; el que pasea a sus perros se anima a meterse más adelante pero tiene que salirse; el que venía en bici tiene asiento particular, mientras, las niñas que gritan en primera fila envidian a las que están dentro de las vallas, ellas consiguieron -quién sabe cómo- un gafete de staff y vieron el concierto sentadas, con buenas tomas para sus celulares.

 

 

Todos se saben “Mentiras”, las señoras, los señores, las jóvenes o los jóvenes cantan; en el pasto se hicieron pequeños picnics y un grupo de muchachos esconde sus cervezas barrilito en sus mangas. El concierto acaba temprano, aún queda tiempo para ir al Centro Cultural Toluca, donde a las 20:00 horas termina la feria que duró nueve días y donde se presentaron personalidades de la literatura: Antonio Malpica, David Miklos, Martha Sanz, Luigi Amara, Agustín Fernández Mallo; autores locales, grupos artísticos, escritores incipientes, autoridades académicas, funcionarios estatales, universitarios, niños, jóvenes y libros.

En la inauguración se dijo que la protagonista de la feria era la novela y así fue, el programa consideró este género en sus distintas vertientes y escritores de a deveras hablaron de ella con conocimiento de causa.

 

Hubo espacio para los locales, homenajes a María Eugenia Leefmans, la poeta Guadalupe Cárdenas, Gerardo Novo Valencia, Inocente Peñaloza y el premio Filem para Jaime Labastida Ochoa; una buena exposición de ilustradores del Fondo Editorial del Estado de México, cómics, lecturas de obra.

 

Se acabó, vendrán la numeralia institucional, el análisis de si se cumplieron o no los objetivos, seguramente un balance de la organización; esos números ya no son de interés de quienes se acercaron a la feria por que sí, por ver a Caloncho, escuchar a un amigo, o comprar un libro; a quienes el cumplimiento de objetivos y compromisos les compete pronto hablarán de ello, mientras tanto, la Filem se acabó.

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