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Obsesión por el orden ¿o es entrar a la madurez?

Por Andrés A. Solis

 

¿Cuántas veces hemos escuchado eso de que ser joven es sinónimo de libertad y rebeldía?

 

Pero ¿qué pasa cuando eres joven y tiendes a tener orden, a buscar orden y a pedir orden?

 

A pesar de que entre la adolescencia y la primera juventud es común ver a las y los jóvenes entrar en conflicto con sus padres por esa natural rebeldía, algunos expertos consideran que esa rebeldía va acompañada de un nuevo orden.

 

Mayté Góngora, psicoanalista y experta en relaciones humanas, explica que la juventud tiene sus propios conceptos del orden, pero que son conceptos que en realidad fueron aprendiendo en la infancia y que terminarán por definir su vida adulta.

 

No es posible hablar de trastornos obsesivos-compulsivos cuando una persona joven tiene conductas repetitivas u orientadas a tener todo ordenado y limpio; más bien es la reedición de lo que aprendió cuando tenía entre dos y tres años.

De acuerdo con Mayté Góngora, quien además es coach y ha sido docente y terapeuta especializada en escuelas de nivel medio y medio superior, en la primera infancia los niños y las niñas comienzan a entender el concepto del “no”, como control de una autoridad, que es la autoridad adulta.

 

Es responsabilidad de padres y madres darles herramientas adicionales a un simple “no”. Se trata -dijo- de poner reglas de orden y autocuidado que les servirá para tener el control de su persona, de sus cosas, de sus espacios.

 

Lo que aprendemos en la infancia es lo que nos va a servir en el periodo de adolescencia y juventud para retar nuevamente a la autoridad, pero igual serán esas mismas reglas de orden las que nos van formando hacia la vida adulta.

 

«Y en la adultez viene incluso un nuevo periodo de consolidación de estos conceptos del orden”.

En México, de acuerdo con el conteo de población y vivienda 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hay 30.6 millones de jóvenes entre los 15 y los 29 años de edad, que representan el 25.7 por ciento del total de la población. Es decir, una de cada cuatro personas en México es joven.

 

De acuerdo con el Consejo Estatal de Población (Coespo), en el Estado de México la juventud representa a tres de cada diez mexiquenses y hay cuatro millones 908 mil 743 habitantes entre los 12 y los 29 años de edad.

 

Y es que recientemente hemos visto y escuchado, casi por todos lados, que la juventud de la era digital es menos responsable, menos ordenada y le interesan menos cosas.

 

La famosa generación Milenial y la que le sigue, los llamados Zenials, son vistos como una generación perdida porque pasan demasiado tiempo en videojuegos, conectados a sus teléfonos celulares o viendo todo el día series y películas en Internet.

Pero para Mayte Góngora, esta juventud no es que carezca de orden. Lo que sucede es que su concepto del orden es muy diferente al de sus padres, que además de que tienen menos habilidades con la tecnología, les impusieron menos reglas.

 

Experta en terapia escolar y laboral, Góngora afirma que los papás y mamás deben ocuparse más de dar un acompañamiento a sus hijos en la juventud, en vez de imponerles reglas, porque en esta etapa de la vida no se trata de si son ordenados o desordenados, sino de qué tanto reeditan la rebeldía hacia la autoridad.

 

Y es que, curiosamente, es en la juventud cuando muchas personas comienzan a justificar su aparente desorden con frases como «es mi orden”, pero es este reacomodo del que habla la especialista.

 

No obstante, hay evidencias recientes en el mundo de que la juventud enfrenta una rebeldía más profunda al orden y al modelo social adulto.

 

El octubre pasado,  la Organización Mundial de la Salud publicó un estudio en el que alerta sobre la gran cantidad de “milenials» y «zenials» que están renunciando a sus empleos por salud mental y porque se estresan demasiado en empleos que les obligan a estar muchas horas sentados en un mismo lugar, además de las malas condiciones salariales que deben enfrentar.

En México no hay cifras sobre cuántas personas jóvenes renuncian a sus empleos, pero este 23 de octubre entró en vigor una nueva Norma Oficial Mexicana que obliga a las empresas a hacer lo posible para evitar que su personal enfrente situaciones de ansiedad y angustia durante sus jornadas laborales.

 

La NOM 035-STPS-2018 “factores de riesgo psicosocial en el trabajo”, pretende reducir enfermedades como consecuencia del estrés laboral. De acuerdo con la propia OMS, México ocupa el primer lugar en esta materia que afecta al 75 por ciento de las personas que trabajan.

 

China ocupa el segundo lugar con el 73 por ciento y le sigue Estados Unidos con el 59 por ciento.

 

En nuestro país la mitad de la, fuerza laboral se encuentra precisamente entre los 18 y los 45 años de edad, lo que muestra que la falta de habilidades para enfrentar el orden impuesto en la infancia, hace que tengamos generaciones de jóvenes en una rebeldía permanente, pero que tampoco logra empatar sus propios conceptos del orden con los que nos impone la sociedad.

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