Fotografía: Jesús Mejía
Como si el 2020 no fuera suficientemente apocalíptico y terrorífico, ahora resulta que el Nevado de nuestra bella Toluca nos podría matar en un abrir y cerrar de ojos. No, no estamos siendo dramáticos.
Vulcanólogos de las universidades de Ginebra y Heidelberg han ideado una técnica que puede predecir el potencial devastador de los volcanes inactivos, sí como el Nevado de Toluca, advirtiendo que cuando éste despierte lo hará de forma violenta con todo lo que esté a su alrededor, y como sabes, hay muchas zonas vulnerables a su alrededor.
El descubrimiento
Los científicos utilizaron circón, un cristal diminuto contenido en rocas volcánicas, para estimar el volumen de magma que podría entrar en erupción una vez que el volcán Nevado de Toluca se despierte de su letargo.
Al realizar esta prueba encontraron que hasta 350 km3 de magma se encuentran actualmente debajo del Nevado de Toluca y su erupción podría traer devastación, esta cantidad es casi cuatro veces el volumen de agua almacenada en el lago de Ginebra.
Esta nueva técnica, que sin duda se pondrá en tendencia, aplicable a la mayoría de los tipos de volcanes en todo el mundo se describe en la revista científica Nature Communications, una de las más importantes del mundo.
Sobre el Xinantécatl
El Nevado de Toluca, también conocido como Xinantécatl, es uno de los volcanes dormidos más representativos de nuestro país, por esa razón se le aplicó el estudio.
Los resultados se utilizaron para determinar el tamaño máximo posible de una futura erupción de este volcán, que con 350 km3 podría tener un efecto potencialmente devastador:
“Nuestros resultados muestran que el reservorio [del Nevado de Toluca] todavía contiene grandes volúmenes de magma y que podría reactivarse en pocos años con un suministro renovado de magma desde las profundidades, lo cual es de suma importancia para la evaluación del peligro volcánico en un área tan densamente poblada”.
Además, Gregor Weber, becario postdoctoral de la Universidad de Ginebra y coautor del estudio, advierte que “el sistema puede despertarse rápidamente si el suministro de magma profundo comienza de nuevo”.
C-H-A-L-E.
Volcanes inactivos pueden ser más devastadores
Las erupciones volcánicas más grandes de los últimos 100 años se originaron en volcanes que no entran en erupción con frecuencia y, por lo tanto, pasan desapercibidos para los científicos. Aunque esto se sabe, según Milenio, alrededor de 800 millones de personas en todo el mundo viven cerca de los volcanes.
Para mala suerte nuestra, los volcanes inactivos almacenan su magma a una profundidad de 6 a 10 kilómetros de profundidad, así que su peligrosidad es silenciosa.
Así, los vulcanólogos que tienen en la mira a nuestro querido Nevado utilizaron un nuevo enfoque que combina la geocronología de circón y el modelado térmico para determinar el volumen de magma potencialmente erupcionable presente en los reservorios volcánico
Y como gracias a los circones se puede saber hace cuánto se cristalizaron, pues bueno, esto da en números el tiempo de la última erupción volcánica de los monstruos dormidos.
Además, el circón cristaliza solo en un rango de temperatura específico. Con estos dos parámetros, se puede determinar qué tan rápido se está enfriando el magma debajo de un volcán.
¿Verdad que suena algo escalofriante?
Checa el estudio completo aquí.



