Profunda, controversial e intensa son las palabras con las cuales podría describir esta cinta; una historia llena de amor, egoísmo y traición. Y que a través de cada uno de sus planos nos llevará a experimentar emociones al mil por hora.
Se trata de una de las cintas más esperadas que llega al catálogo de Amazon Prime, My Policeman, protagonizada por Harry Styles. Esta película nos sumerge en una de las épocas más difíciles para la comunidad LGBTIQ+, a través de una historia de amor y egoísmo.

La cinta logra llegar a un clímax emocional bastante alto. Pues uno de los puntos que debo resaltar es la complejidad y profundidad que le da a cada uno de sus personajes, explotando cada recurso de ellos. A ello se suma una interpretación impecable y con mucha naturalidad.
La película tiene un inicio lento, pero brutal. Y es que cada elemento, cada secuencia te bombardea con muchos estímulos que te hacen sentir el dolor y la tristeza de los tres protagonistas, retratando la violencia y contexto machista, pero también la homofobia, a través de escenas crudas.

La cinta entrega un contraste bastante óptimo al saber manejar con cuidado los diferentes matices. Por un lado, el amor y la ternura; por otro, la decadencia y la frustración. Y estos se complementan para que la trama pueda avanzar de forma orgánica.
La dirección apuesta por escenas estéticas y composiciones audiovisuales que rayan en lo emocional y en lo bello, para reforzar a cada paso el mensaje y las secuencias que se muestran en pantalla. Además, de manera acertada se complementan con elementos sonoros que realmente te hacen conectar y trasladarte a la vida de los personajes.
Estos elementos se relacionan con el cinismo, pero son fundamentales en su desarrollo para profundizar en la miseria, frustración y desesperanza del engaño y el egoísmo. Luego, rematan con un final que es bellísimo y que deja una sensación de liberación.

La cinta intenta retratar y exponer la crudeza de la homofobia a lo largo de los años 50, cuando ser homosexual era castigado con cárcel. Y genuinamente lo consigue.
La duda, la aceptación y la pérdida también son esencias que en todo momento se apoderan de la pantalla. La cinta sí llega a tener ciertas fallas en cuanto a lo técnico; sin embargo, logran pasar desapercibidas.
Finalmente, puedo decir que he disfrutado un montón la cinta y que me ha dejado un gran sabor de boca.
Mi calificación para esta cinta es: 4.5 / 5



