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Artesanos con iniciativa: del rebozo al cubrebocas

Por: Víctor Castillo / AD Noticias

 

Los artesanos de Tenancingo han podido paliar la caída en la venta de sus tradicionales rebozos, gracias a la elaboración de cubrebocas. La crisis económica que ha generado la pandemia es más llevadera gracias a que estos técnicos del tejido han recurrido al ingenio mexicano para sobrevivir.

 

 

Jesús Zárate es una artesano que se dedica a la fabricación del reboso desde hace 45 años, este oficio, que ha transmitido a sus hijos, así como la dedicación que tiene por su arte lo llenan de satisfacción, además esta ardua labor, es decir la confección de un rebozo, que puede extenderse por hasta por dos meses, le ha permitido sacar a su familia adelante. Por ello, durante los últimos años ha buscado innovar sus diseños, sin embargo, la pandemia por covid-19 le ha puesto un freno a su trabajo.

El como muchos otros artesanos de la entidad ha tenido que adaptarse para continuar trabajando, ante esta situación Jesús ha buscado la forma de continuar laborando, la alta demanda de cubrebocas le dio la idea, “pues no había nada de venta, y aquí en Tenancingo comenzaron a hacerlos y de ahí empezamos nosotros”, platica Jesús Zárate, en entrevista para AD Noticias.

 

El como muchos otros artesanos de la entidad ha tenido que adaptarse para continuar trabajando. Desde hace dos semanas dedica su talento a la producción de cubrebocas, de cada rebozo salen 28 piezas que vende en 40 pesos cada uno, una pequeña retribución que le permite continuar generando ingresos, pese a lo difícil de la situación: “no sabría cuantos he vendido, pero ya van varios, a la gente le gusta por que lleva por un lado una artesanía y por el otro la protección”, estas mascarillas artesanales llevan una cubierta de pellón quirúrgico, el cual los hace ideales para el día a día, además son lavables.

Esta propuesta ha tenido buena aceptación entre la gente de Tenancingo y también en otros municipios, sin embargo, el panorama para esta familia persiste complicado, el día de las madres es normalmente una buena época para la venta del rebozo, los concursos también son una fuente de ingresos que ahora se llevaran a cabo, además, las autoridades tampoco han se han acercado a brindar ayuda.

 

Se estima que en el municipio de Tenancingo al menos media centena de familias se dedican a la fabricación del rebozo, muchos de ellos han pasado a la fabricación de cubrebocas, para Jesús esta desgracia es una oportunidad para mostrar su trabajo al mundo, una muestra de lo que las manos de la gente de Tenancingo son capaces de hacer llevada en el rostro de miles de personas.

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