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La UNAM prepara prueba rápida de 300 pesos para detectar COVID-19

Hoy más que nunca las invenciones tecnológicas son necesarias y como la UNAM nunca se queda atrás, ya está buscando la forma de poder ayudar a combatir el COVID-19 de manera rápida, económica y masiva.

 

Así, está trabajando en el desarrollo de un biosensor que ayude a detectar el coronavirus de forma eficaz. Aunque este proyecto no es nuevo y lleva cuatro años siendo desarrollado en el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia, el nuevo dispositivo permite la detección de distintas biomoléculas.

 

Esta nueva tecnología tendría la capacidad de hacer hasta 49 pruebas seguidas en un máximo de 90 horas, por lo que evitaría que los costos de la prueba se elevaran como los de las pruebas de reacción en cadena de polimerasa (PCR por sus siglas en inglés). Por esta razón su precio oscilaría en los 300 pesos, a diferencia de las ya existentes que cuestan entre mil 500 y 2mil pesos.

 

Los responsables del proyecto, Tatiana Fiordelisio y Mathieu Hautefeuille, explicaron que este biosensor hace una detección específica del virus a través del material genético, teniendo una carga viral menor que facilita el diagnóstico temprano y oportuno de la enfermedad. Lo que hace tan cool a este dispositivo es que precisamente esto, ya que hasta ahora las pruebas existentes solo permiten la detección de la enfermedad cuando el paciente está en etapas más avanzadas y ya desarrolló anticuerpos. El plus de todo es que el biosensor puede mostrar cuántos virus hay en una sola muestra.

 

 

El biosensor ya se encuentra siendo validado por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos y se espera que en las próximas semanas ya pueda ser usado en los hospitales y laboratorios que puedan implementar esta tecnología.

 

“Procuramos un sensor con especificidad, cuyo uso sea fácil y barato, además de que pueda llevarse a lugares donde no haya hospitales ni laboratorios clínicos”, explican sus desarrolladores.

 

Además, el manejo del biosensor no requiere ninguna capacitación, se puede instalar en cualquier parte y adaptarse a distintos aparatos de detección.

 

 

De acuerdo con el comunicado de la UNAM, las muestras se tomarían de la nariz o de la boca y serían colocadas en una mezcla de trisol (solución compuesta de cloroformo y otros solventes), así el virus quedaría inactivo y se podría transportar a cualquier lugar sin riesgo de contagio.

 

Este biosensor también puede identificar la diabetes, ya que detecta partículas como glucosa, insulina, colesterol, etcétera.

 

¡Otra buena noticia en tiempos de pandemia!

 

 

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