fbpx


Te presentamos el cubrebocas transparente 100% mexicano que supera al N50

Será el único en su tipo en México, buscará la sustentabilidad y tendría un costo muy accesible al público. ¡Lee!

 

 

Sin duda la crisis pandémica nos ha dejado innovaciones increíbles que quizá en otros momentos habrían pasado desapercibidas. Y México no se ha quedado atrás, porque el ingenio y las investigaciones de muchos chingones del país está sobresaliendo.

 

 

Así es el caso del cubrebocas incluyente (para leer los labios), sustentable, ergonómico y altamente efectivo como un N95 que ha creado un grupo de alumnos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Universidad Jesuita de Guadalajara. Estos estudiantes buscan patentar su diseño para que sean producidos por empresas mexicanas y lo mejor de todo es que solo costaría 50 pesos, un precio accesible para el público teniendo en cuenta sus cualidades.

 

 

“Usamos silicona, que, aunque es plástico, es un plástico natural que no es tóxico, la idea es que sea algo que no contamine, porque muchas de las telas de los cubrebocas son de plástico”, dijo en entrevista Miguel Huerta Gutiérrez, profesor del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU) del ITESO.

 

 

El proyecto

 

 

La idea de este cubrebocas surgió gracias al Proyecto de Aplicación Profesional (PAM) del ITESO, una unión multidisciplinaria que realizan los alumnos al terminar la carrera. El proceso del diseño duró tres meses y concluyó con la realización de un prototipo al que ya le faltan los últimos detalles para pasar a la línea de producción.

 

 

“Estamos esperando que en dos o tres meses ya lo podamos producir”, dijo el profesor Huerta, quien trabajó en el proyecto junto con un grupo de cinco estudiantes del ITESO de las carreras de Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica y de la Licenciatura en Diseño.

 

 

Los creadores de este increíble diseño apostaron por los cubrebocas debido a que, aunque es un accesorio muy necesario en estos momentos, la mayoría no son inclusivos y los costos de los que sí cumplen con los estándares de calidad se han elevado mucho en los últimos meses.

 

 

Los cubrebocas diseñados por los alumnos del ITESO son de silicona, tienen filtros antihumedad y plástico antiempañante.

 

 

Las ventajas del cubrebocas

 

 

La silicona es un material muy fácil de esterilizar, así que, pese a que parecieran de un solo uso, estos cubrebocas son similares a los biberones de bebés que puedes hervir en agua caliente para desinfectarlos y darles más de un uso.

 

 

Al frente de los cubrebocas del ITESO se observan unos círculos por donde se filtran las bacterias, y de acuerdo a una de las estudiantes que está a cargo, su cubrebocas supera el N95: “por ejemplo, el N95, como lo dice su nombre, filtra el 95 por ciento de las microbacterias y el nuestro filtraría el 97 por ciento de las bacterias”.

 

 

 

Otros proyectos similares

 

 

En Estados Unidos, la compañía Leaf desarrolló la primera mascarilla transparente que se autopurifica y que, además, cuenta con la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos.

 

 

Este cubrebocas, al igual que el que diseño mexicano, está fabricado con silicona, además cuenta con luz UV-C (un tipo de luz ultravioleta capaz de destruir bacterias y virus) y un filtrado de aire bajo el estándar de las mascarillas N99. El artículo se puede adquirir en tres modelos de diversos colores y en cuatro tamaños para niños y adultos. El precio de venta depende del modelo y la cantidad de filtros que se deseen.

 

 

Aunque comparten similitudes, la diferencia entre los cubrebocas de la compañía Leaf y el prototipo de los alumnos del ITESO es abismal por una razón: el uso social que se plantea en los hechos en México, con dos patentes orientadas a permitir que empresas mexicanas las utilicen, sin monopolizar su fabricación.

 

 

“El ITESO se va a encargar de administrarlas para que sean las empresas pequeñas las que terminen fabricando el prototipo y de esta manera se reactiven las economías, lejos de utilizar la patente para monopolizar”, afirma el profesor Huerto.

 

 

El MIT lanzó un proyecto similar hace poco y la Universidad de China también.

Post a Comment

A %d blogueros les gusta esto: