Salvador Torres y Lorenzo Dávila: los atletas de la UAEMéx que dominan la pista y sueñan internacionalmente

Los caminos a Roma son muchos, pero por definición son todos distintos. Salvador Torres y Lorenzo Dávila llegaron al atletismo por caminos únicos. Uno de ellos se enganchó viendo ganar a otros corredores durante la pandemia, mientras que otro llegó por problemas respiratorios y recomendaciones médicas. 

Hoy, ambos representan a la UAEMéx en los Campeonatos Universitarios ANUIES 2026 y regresan con medallas al cuello y metas que van mucho más allá de cualquier pista universitaria.

Fotografías: Ariadna Barrón y Gabriel Zepeda

Dos historias, un mismo deporte

Salvador Torres, de 20 años y estudiante de Fisioterapia en la Facultad de Medicina, descubrió el atletismo en plena pandemia gracias a su papá, quien lo llevaba a competencias en la calle. Ver ganar a otros corredores le despertó algo.

Fue creciendo esa hambre de también yo querer ganar, de querer ir progresando.

Lorenzo Dávila, de 21 años y estudiante de Administración en la Facultad de Contaduría, llegó por otra puerta. Tras dejar el karate por problemas de salud, encontró en un deportivo de San Mateo Atenco al Club Jaguares, el equipo que lo formaría como marchista. Lo que empezó como una necesidad se convirtió en vocación. «Con el tiempo vi que con esto podía ir superándome paso a paso», recuerda.

Aunque sus pruebas son distintas —Salvador en las carreras de fondo, Lorenzo en la marcha— los dos comparten una convicción: la disciplina es la base de todo. Y los dos la aplican a diario.

Fotografía: Ariadna Barrón y Gabriel Zepeda

Salvador: de bronce a doble oro en un año

En los ANUIES 2025, Salvador terminó con bronce en los 10,000 metros y plata en el medio maratón. Buenos resultados para cualquiera, pero no suficientes para él. «Cuando terminaron las competencias del año anterior dije: quiero ganar oro, lo quiero y lo voy a intentar hasta conseguirlo», cuenta.

Fotografía: Ariadna Barrón y Gabriel Zepeda

Y lo consiguió. En los ANUIES 2026 se llevó el oro en los 10,000 metros con una marca de 32 minutos y 19 segundos, y otro oro en el medio maratón con 1 hora, 11 minutos y 11 segundos. Diez meses de preparación, kilómetros acumulados día tras día y un cambio de mentalidad que él mismo identifica como el factor decisivo.

Subió la intensidad del entrenamiento, redoblamos esfuerzos y sobre todo nos tuvimos que disciplinar aún más.

La prueba que más disfruta es el medio maratón, y no solo por los resultados. «Siento que puedo ir progresando en la competencia, iniciar a un ritmo conservador e ir progresando kilómetro a kilómetro», explica. Fue su entrenador, Alfredo Peñaloza, quien vio en él cualidades para esa distancia antes de que él mismo las notara.

Estudiar Fisioterapia también le da una ventaja que pocos corredores tienen: entender lo que le pasa al cuerpo desde adentro. Saber cómo trabaja al entrenar, al competir y al descansar. A largo plazo, sueña con convertirse en entrenador y aplicar con otros lo que primero experimenta consigo mismo.

Fotografías: Ariadna Barrón

Lorenzo: parte del podio completo de la UAEMéx en marcha

En los 21 kilómetros de marcha de los ANUIES 2026, la UAEMéx no dejó nada para las demás universidades: Brandon Pérez, Isaac Porcayo y Lorenzo Dávila se llevaron el primero, segundo y tercer lugar, respectivamente. Un podio completo universitario que Lorenzo describe con orgullo genuino.

Me llena de orgullo porque incluso uno de ellos es mi compañero, entreno con él diariamente.

Para Lorenzo, ese dominio colectivo tiene una explicación: el trabajo de su entrenador Carlos Alcántara, quien forma a él y a Brandon desde la base. «Venimos con muchas competencias en la UAEMéx y siempre estamos ahí peleando los podios», dice.

Su referente histórico sigue siendo Raúl González, el doble medallista olímpico mexicano de Los Ángeles 1984. Pero recientemente ha añadido otro nombre a su lista de inspiraciones: Kobe Bryant. No por el baloncesto, sino por la mentalidad. La famosa Mamba Mentality, esa obsesión disciplinada por mejorar, es algo que Lorenzo reconoce y trata de incorporar a su vida como marchista.

Fotografías: Gabriel Zepeda

La vista en algo más grande

Ninguno de los dos piensa solo en el siguiente campeonato universitario. Lorenzo tiene en la mira la Olimpiada Nacional, después los Juegos NACAC y, a futuro, destacarse internacionalmente. Salvador quiere bajar sus marcas en 5,000 y 10,000 metros, cerrar bien la temporada y apuntar al ciclo olímpico.

El sueño de ambos llega a lo internacional, y por qué no: Los Ángeles 2028.

«A largo plazo quiero completar el ciclo olímpico para poder llegar a unas olimpiadas. El sueño ahorita es Los Ángeles», dice Salvador.

Fotografía: Gabriel Zepeda

Lo que le dirían a su yo del pasado

Al cerrar la entrevista, ambos coincidieron en algo: el camino no ha sido fácil ni lo será. Lorenzo lo resume con claridad:

Va a haber obstáculos, va a haber lesiones, podios no alcanzados. Pero va a haber rachas en las que vas a estar orgulloso de lo que lograste. Y creo que eso es lo más importante: seguir.

Fotografía: Gabriel Zepeda

Salvador, por su parte, le pediría a su versión anterior que no le tuviera miedo a lo grande:

Fotografía: Ariadna Barrón

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