Cáncer de mama, ¿cómo podemos prevenirlo?

Octubre ha sido etiquetado como el mes de sensibilización contra el cáncer de mama y el día de hoy se celebra el Día Mundial contra la detección de esta terrible enfermedad. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen 1.38 millones de nuevos casos y 458 mil muertes a causa de este padecimiento.

 

 

Actualmente el cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. La mayoría de las muertes por cáncer de mama se producen en los países de ingresos bajos y medianos, donde gran parte de los casos se diagnostican en un estadio avanzado, sobre todo, por la escasa concienciación y las barreras que dificultan el acceso a los servicios de salud.

 

 

Entonces, ¿qué puedes hacer para prevenirlo?

 

 

Alimentación saludable

 

 

Puede que suene a cliché, pero una alimentación saludable y balanceada siempre será la mejor manera de reducir el peligro a cualquier enfermedad.

 

 

De acuerdo con la ABC, no existen ni alimentos ni nutrientes concretos que protejan de del cáncer por sí mismos, sin embargo, una dieta a base de vegetales siempre será la mejor amiga en estos casos. Se recomienda consumir brócoli, la col, la coliflor, las verduras de hoja verde, los espárragos, los tomates, los pimientos, etc.

Además, con esto estaríamos hablando de la eliminación parcial o total de los alimentos ultraprocesados, las grasas saturadas y el azúcar.

 

 

Así, seguir una dieta rica en verduras, frutas, legumbres, frutos secos, cereales integrales y pescado azul evitaría hasta un 30% el riesgo de padecer un cáncer de mama y este porcentaje aumentaría hasta el 40% si además siguiéramos el resto de factores del estilo de vida «oncosaludable».

 

 

 

 

Hacer ejercicio

 

 

Así es, repetimos el clásico “no ser una papa” y recurrir a ejercicio diario, porque al sedentarismo le vienen la obesidad y a la obesidad el riesgo a padecer cualquier tipo de enfermedad degenerativa.

 

 

Las recomendaciones internacionales mínimas de la OMS incluyen 150 minutos a la semana de actividad moderada (caminar a paso rápido, bailar, tareas domésticas, jardinería, participación activa en juegos y deportes con niños, pasear a las mascotas) o 75 minutos mínimo a la semana de actividad física intensa o vigorosa (footing, running, ascenso a paso rápido, aerobic, natación rápida, deportes, etc.).

 

 

Adiós al tabaco y al alcohol

 

 

Según la ABC, Un 3% de todos los cánceres están originados por el alcohol y el tabaco, así que si traes el combo del mal perfecto, es momento de dejarlo por tu bien.

 

 

Dormir suficiente

 

 

El descanso es otro de los factores de prevención del cáncer fundamentales pues cuando no se duerme bien no solo se producen desajustes hormonales importantes, sino que además aumentan las probabilidades de tomar decisiones erróneas en cuestión de hábitos relacionados con la alimentación y el ejercicio.

 

 

Y ahora, pasemos a una de las preguntas más frecuentes y que hay que considerar.

 

 

¿El cáncer de mama es genético?

 

 

Mary-Claire King es la genetista estadounidense que descubrió el gen BRCA1, una mutación particular hereditaria en el cromosoma 17 que demostró que, en efecto, muchos de los casos de cáncer de mama están determinados por la herencia y el ADN. Y esto no solo tiene que ver con que la madre herede el gen, también hay posibilidades de que lo haga el padre.

 

Las investigaciones de Mary-Claire King “han demostrado que si una persona tiene una mutación BRCA1 y BRCA2, los riesgos de por vida de desarrollar cáncer de mama son del 80% y más del 40% para el cáncer de ovario», dice la BBC, «juntos, BRCA1 y BRCA2 representan del 5% al 10% de todos los casos de cáncer de mama».

 

Pero, ¿por qué sucede esto? Una de las funciones principales de las proteínas BRCA1 y BRCA2 es reparar el daño del ADN dentro de las células. Si uno de estos genes ha sufrido mutaciones, «el producto proteico resultante no puede funcionar correctamente, lo que lleva a una acumulación de defectos genéticos, algunos de los cuales pueden causar cáncer».

 

Y es que, como explica la BBC, todos tenemos ese gen, pero en la mayoría de nosotros tiene una versión que funciona bien.

 

Que la concientización sobre esta enfermedad no termine aquí. Pon en marcha el  «Tócate para que no te toque» y no olvides hacerte la mastrografía de forma regular. Las mujeres entre 49 y 60 años o más son las más propensas a contraer esta enfermedad.