Cada año, la Plaza de los Insurgentes en Ocoyoacac se llena de aroma, color y tradición con la esperada Feria del Tamal, que este 2025 volvió a reunir a locales y turistas en un auténtico festín gastronómico.
Desde el sábado 1 de febrero, miles de visitantes se dieron cita para disfrutar de esta celebración que rinde homenaje a uno de los platillos más emblemáticos de México. Con una venta que alcanzó hasta 10 mil tamales por día y por comerciante, la feria se convirtió en un paraíso para los amantes de los tamales.
La variedad de sabores no decepcionó. Desde el clásico tamal de ollita, el favorito de la región, hasta opciones fritas de mole, jitomate y rajas con queso. Para los más golosos, las versiones dulces de zarzamora, piña y fresa hicieron las delicias de todos. Y para acompañar, nada mejor que un atole de galleta, cajeta, frutas, nuez o arroz, ideal para el invierno.
Pero la feria no solo fue un espectáculo gastronómico. Muchos asistentes llevaron en sus manos a su Niño Dios recién salido de la iglesia, uniendo la devoción religiosa con el gusto por la comida. En los alrededores no faltaron los artesanos y comerciantes dedicados a vestir y retocar las figuras, ofreciendo desde ropajes bordados hasta diminutas coronas y zapatitos.













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Más que comida, una fiesta cultural
Desde el mediodía, la feria se transformó en un escenario vibrante con un variado programa cultural. Ballet folclórico, música en vivo, poesía y hasta rock pusieron el ambiente, demostrando que la tradición y la modernidad pueden bailar al mismo ritmo. Las mesas y sillas dispuestas en la plaza fueron el punto de encuentro de familias y amigos. Desde ahi disfrutaban de las presentaciones y de sus compras.
La Feria del Tamal 2025 atrajo no solo a locales, sino también a turistas de distintos estados y países, ansiosos por probar los sabores únicos de la región. Más que una feria gastronómica, esta celebración es un símbolo de identidad y orgullo para Ocoyoacac. La comida es mucho más que alimento: es historia, cultura y una excusa perfecta para reunirnos.











Si alguna vez buscas una experiencia que despierte tus sentidos y te conecte con la esencia de México, la Feria del Tamal de Ocoyoacac te espera con los brazos –y los tamales– abiertos.



