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La hipoxia silenciosa, el asesino oculto del COVID19

Sabemos que la evolución del virus del SARS-CoV-2 es algo tenebroso. Cada vez trae consigo más afecciones severas que están complicado el tratamiento de los pacientes, y ahora todo pinta a que las enfermedades respiratorias nos atacan en silencio.

 

Hace apenas unos días te hablamos del Síndrome de Kawasaki, un posible padecimiento producto del COVID19 que se estaba presentando en niños haciendo que su piel se desprenda. Bueno, hoy queremos contarte de la hipoxia silenciosa, un mal bastante terrorífico en el que la persona puede desarrollar una neumonía severa sin tener los síntomas comunes de la enfermedad. En pocas palabras, con esta enfermedad te puedes morir en breve porque nunca te diste cuenta que tus vías respiratorias estaban bastante dañadas.

 

Lo más impactante de la hipoxia silenciosa es que, al no presentarse la dificultad respiratoria en su esplendor, en estos momentos todos podríamos estar enfermos sin darnos cuenta, ya que realizamos nuestras actividades cotidianas como sin nada nos pasara: bailamos, cantamos, disfrutamos nuestras series “del Netflix” y pasamos tiempo con la familia. Tétrico, ¿no?

 

Y si no es cosa creíble, aquí tenemos un testimonio que nos va a dejar con la boca abierta:

 

Richard Levitan fue voluntario por dos semanas en un hospital de Nueva York y vio que muchos de los pacientes que ingresaban a la sala de emergencia presentaban niveles de oxígeno de hasta el 50%, lo que normalmente hace que la persona actúe de forma incoherente o incluso quede inconsciente. Sumado a esto, las tomografías de los pulmones de los pacientes mostraban que padecían una neumonía severa. Sin embargo, no presentaban fuertes dolores ni dificultad para respirar.

 

“Sus rayos X se veían horribles, su oxígeno era terrible y, sin embargo, están completamente despiertos, alertas con sus teléfonos celular, y todos dijeron que habían estado algo enfermos durante días”, contó a CNN. “Y entonces solo recientemente notaron falta de aliento o fatiga o algo más. Eso es lo que es tan fascinante de esta enfermedad, y también tan terrible”, agregó Levitan.

 

 

Lo más macabro de la enfermedad es que, mientras más días se transcurren sin tratamiento, el dióxido de carbono aumenta en gran medida dentro de nuestros pulmoncitos y el líquido en los aparece en ellos volviéndolos rígidos. Al final de cuentas, ya estamos sentenciados a muerte porque, ¿cómo haces que tus pulmones no sean una piedra cuando ya están tan dañados?

 

Y como si la situación no estuviera suficientemente crítica, ahora parece que la hipoxia silenciosa es la respuesta a la preocupación de los médicos de por qué la gente que no es población de riesgo se está muriendo incluso más rápido que la que sí lo es.

 

 

Y como si la situación no estuviera suficientemente crítica, ahora parece que la hipoxia silenciosa es la respuesta a la preocupación de los médicos de por qué la gente que no es población de riesgo se está muriendo incluso más rápido que la que sí lo es.

 

Todo tienen que ver con que el cuerpo empieza a luchar por la falta de oxígeno y nos obliga a acelerar nuestra respiración sin darnos cuenta. Como no nos percatamos de lo que está sucediendo con nuestro sistema respiratorio, evidentemente no vamos a buscar ayuda y la enfermedad transcurrirá sin tratamiento. Mientras tanto, nuestro cuerpo se adecuará a la falta de oxígeno y cuando nos toque ingresar a un hospital, nuestros pulmones ya estarán deteriorados y el nivel de oxígeno en el cuerpo será muy bajo.

 

El plus de esto es que la falta de oxígeno puede dañar órganos vitales como el cerebro, el corazón y los riñones y aquí no hay ni médicos ni medicinas que nos salven, pues el daño es irreversible.

 

¿Y qué podríamos hacer para salvarnos? Usar oxímetros.

 

“Un examen generalizado de oximetría de pulso para detectar la neumonía por covid-19 –ya sea que las personas se revisen a sí mismas en dispositivos domésticos o vayan a clínicas o consultorios médicos– podría proporcionar un sistema de alerta temprana para los tipos de problemas respiratorios asociados con la neumonía por covid”, escribió Levitan en un artículo en The New York Times.

 

Que no cunda el pánico, mejor sigamos quedándonos en casa y no hay que pasar por alto ningún síntoma o malestar que presentemos por más de uno o dos días.

 

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