Lightyear ¿Era necesaria?

Por Gustavo Peña

En 1995 Pixar nos entregó una de las que sin duda se han convertido en parte de las sagas favoritas de niños y adultos. Toy Story nos presentó al dúo de Woody y Buz Lightyear, quienes nos emocionaron por años con sus épicas aventuras.

Este año, llego a las salas de cine una de las entregas que todos aquellos que crecimos con este clásico esperábamos con ansias. “Lightyear“, como su nombre lo anticipa nos contará la historia detrás del icónico “Buz Lightyear“, y lo que llevaría a que se incorporará a la franquicia de Toy Story.

En este nuevo film veremos a Buz, en una nueva aventura, que junto con algunos compañeros de aventura intentaran salvar el universo mientras intentan regresar a casa.

Lee también: SIÉNTETE EN una peli de disney en érase una vez, cafetería


La película nos muestra una nueva faceta de Buz, y nos lleva a profundizar en su personalidad, a pesar del intento por dar un nuevo giro y emocionarnos a través de la melancolía y, las mil y un referencias hacia el clásico de Pixar, este nuevo largometraje llega a quedarse corto en más de una vez.


Las inconsistencias que encuentro particularmente en la película se deben primero a una falta de desarrollo tanto en los personajes como en el clímax, haciendo sentir apresurado el final; y dos la repetición constante de elementos que hace que la película llegue a sentirse un tanto predecible y llegue a sentirse soso el segundo acto.


En este sentido, los personajes secundarios llegan a ser un tanto desesperantes, y entiendo el tratar de darle un sentido cómico con ciertos chistes recurrentes, en este caso con el personaje de Mo Morrison, quien es un personaje al que absolutamente todo le sale mal, lo cual después de un rato llega a ser un poco desesperante.


La falta de desarrollo en los personajes llega a hacer que estos sean irrelevantes en la historia, por lo que desde mi punto de vista los únicos personajes que son realmente aprovechados son el propio Buz y Sox.


La falta de desarrollo en la historia refleja un problema directamente en la planeación del guion, ya que todo el segundo acto deja caer el argumento, haciendo un intento por levantarlo en el tercero, llegando a quedarse corto o muy banal en la resolución del conflicto, desaprovechando totalmente el personaje de Zurg, y perdiendo el clímax emocional que se construye en los primeros 20 minutos de la cinta.


Por otra parte, si bien existen errores, no todo en esta cinta es mala, ya que el inicio de la película te envuelve en una atmósfera emotiva al recurrir a ciertas referencias de la franquicia de Toy Story, haciendo relucir el toque melancólico que la película tiene. Considero que el largometraje cumple con su función como película en solitario de Buz, al tener un objetivo claro desde el primer acto.


Otro aspecto que considero es bastante bueno es mantener la esencia del Buz que ya conocemos y que durante cuatro entregas hemos venido conociendo, profundizando más en sus emociones, lo cual es bastante interesante. El manejo de la fotografía es precioso, ya que en conjunto con el estilo de la animación un poco más realista se aprecia la construcción de nuevos recursos visuales por
parte de Pixar.


El mensaje que otorga la película acerca de no vivir en el pasado y disfrutar el presente, es la premisa por la cual se genera un choque en nuestro protagonista, cumpliendo óptimamente con un cambio en su desarrollo, humanizando las emociones.


Finalmente, algo que no quiero dejar sin mencionar es el beso o escena LGBT, durante los últimos día, los memes y críticas negativas han llenado las redes sociales, dejando ver poca aceptación o incluso señalando de una inclusión forzada. Personalmente considero que esta escena para nada se siente forzada, por el contrario se maneja bajo una óptica bastante natural, dando un refuerzo a la premisa central de la película.


Mi calificación para la película es: 3.2/5