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Los índices delictivos bajan en todo el mundo, en México no

No es nada nuevo que el mundo se está viendo afectado por la pandemia de coronavirus. Los sectores económicos, educativos y de comercio se encuentran paralizados por el virus, pero, ¿lo mismo podría estar pasando con los actos delictivos?

 

De acuerdo con reportes locales de múltiples ciudades del mundo, la incidencia delictiva está bajando en gran medida y la policía está sorprendida por ese desplome.

 

En Chicago, una de las ciudades más violentas de Estados Unidos, la tasa de criminalidad general bajó un 10% y las detenciones relacionadas con drogas se han desplomado un 42% en las semanas posteriores al inicio de la cuarentena, con respecto a la estadística del año pasado.

 

De acuerdo con algunos abogados penalistas, esto se debería a que los traficantes no tienen otra opción más que esperar a que el caos acabe, esto incluyendo el bache económico que está provocando la cuarentena.

Las cifras son sorprendentes pues es muy difícil que los índices que criminalidad bajen dos dígitos, esto ni siquiera es tan probable en periodos muy largos.

 

En el caso de Nueva York, la ciudad con el mayor brote de casos por COVID-19, los delitos mayores, asesinato, violación, robo, agresión, hurto mayor y robo de autos, se redujeron en un 12 por ciento entre febrero y marzo.

 

En Los Ángeles las estadísticas apuntan a una reducción del 30% en actos criminales y, aunque las detenciones por narcóticos han caído, la venta de droga continúa y los traficantes pueden haberse visto obligados a cambiar sus estrategias, apuntó Rodney Phillips, quien formó parte de una pandilla en Chicago, pero ahora trabaja como mediador de conflictos en la ciudad.

 

 

Con Latinoamérica pasa lo mismo. La delincuencia está reduciéndose a niveles nunca antes vistos.

 

El Salvador reportó una media de dos asesinatos al día en el último mes, desde el pico de 600 diarios de hace unos años. Si bien esto se había dado ante la tregua de pandillas y el fortalecimiento de las leyes, la crisis sanitaria estaría limitando los movimientos delictivos a un mínimo, esto de acuerdo a estadísticas nacionales y analistas.

 

En Perú, donde la delincuencia se desplomó un 84 por ciento el mes pasado, Raúl González, empleado en una funeraria en Lima, llegó a tener hasta 15 cadáveres diarios, muchos de ellos víctimas de homicidios. Esta semana, dormitó sobre un banco tras seis horas sin clientes, esto según Reforma.

 

En Sudáfrica, la Policía reportó un sorprendente declive en su primera semana de cuarentena. El ministro de la policía, Bheki Cele, dijo que el número de violaciones denunciadas pasó de 700 a 101, con respecto al mismo periodo de 2019. Además, los cargos por asalto pasaron de dos mil 673 a 456, y los asesinatos de 326 a 94.

 

Aunque en algunas ciudades del mundo la criminalidad sí se ha visto reducida, todo apunta a que los crímenes de violencia doméstica (a nivel mundial) podrían incrementarse debido a que la Sana Distancia obliga a que las víctimas se mantengan en un contacto mayor con sus agresores.

 

 

Tristemente, en México la cuarentena no parece estar reduciendo la tasa de criminalidad. El cartel sigue activo, quizá aun más, y los asesinatos dolosos no parecen reducirse ni lo más mínimo.

 

“El crimen organizado no se va a detener por la ‘sana distancia’ y, de hecho, podemos esperar un incremento de algunos delitos”, explicó el profesor e investigador en la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, Juan Carlos Montero, experto en seguridad.

 

También se prevé que los delitos como la extorsión y el cobro de piso sean las nuevas alternativas de los cárteles para sobrevivir a la crisis económica que está dejando el COVID-19.

 

Los delitos de robo en la calle y a comercios podrían aumentar debido a la falta de gente en las avenidas. Además, los saqueos ya están sucediendo en CDMX y Estado de México, y se han descubierto cuentas de Facebook que organizan estos actos delictivos.

 

La policía y hasta la Guardia Nacional ya tienen mucho trabajo supervisando que los asaltos a pequeñas y grandes tiendas no se lleven a cabo.

 

Aunque México se mantiene en sus cifras de crímenes, es un hecho que comparte la incertidumbre con otros países de lo que sucederá una vez que la pandemia acabe. Economía, crimen, supervivencia. Nada es seguro.

 

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