Love victor ¿De las mejores series LGBT+?

Por: Gustavo Peña

Después del éxito de sus dos primeras entregas, llega la tercera temporada de “Love, Victor”, serie inspirada en la obra literaria Simon vs. the Homo Sapiens Agenda” de Becky Albertalli. La cual nos cuenta la historia de Victor Salazar, un chico de 17 años que acaba de mudarse a Atlanta, Estados Unidos, y se encuentra en un proceso de descubrimiento.

Cambios, desarrollo, crecimiento y exploración son solo algunos de los retos que en esta nueva entrega nuestros protagonistas deberán afrontar, ya que esta temporada en comparación con las otras dos nos ofrece diferentes matices emocionales y de profundización en cada uno de nuestros personajes, y a pesar de sentirse una atmósfera distinta a las anteriores sabe mantener su esencia y seguir emocionando.

Amé con cada gota de mí ser esta tercera entrega, ya que es fascinante como no solo a nivel narrativo, sino también en la calidad audiovisual se siente esa transición, ese cambio, que a mi parecer es necesario para poder generar mayor emotividad y poder disfrutar otros escenarios.

Esta tercer temporada es la más corta, al contar con tan solo 8 episodios, los cuales a mi parecer han sido muy bien planificados. Por fin, después de un año de espera se reveló quién fue a quién Victor escogió,  y desde este punto se nota una esencia diferente, ya que el desarrollo se nota más íntimo, personal e individual.

Me gustó el poder explorar nuevos escenarios de Victor y Benji, no solo como la pareja protagonista o enfocados en su sexualidad, sino en un crecimiento personal, profundizar en el pasado que atormenta a Benji y ver más allá de su faceta de chico malo, ver su vulnerabilidad y conocer el sistema de exigencias que hace que uno empatice más.

En esta temporada a diferencia de las anteriores, las escenas en donde el cast está junto son mínimas, y eso está bien ya que en este desarrollo nos enfocamos en lo individual permitiendo crecer a los personajes, apreciar el talento interpretativo de los actores y mostrándonos diversas problemáticas a las que se enfrentan los adolescentes en este camino de búsqueda de la identidad.

Es interesante el ver que se hable acerca de infecciones de transmisión sexual, planificación, y relaciones casuales y de la manera tan natural en las que se presentan, explorar también este duelo que se presentan en los padres al tener que soltar a sus hijos, y entenderlos como independientes de ellos.

Me gusto que en esta temporada, se puede explorar otro contexto relacionado a el destape, que no sea el de Victor, profundizar en el proceso de aceptación y asimilación que para muchos es difícil y cuesta, el tener que ocultarte por las restricciones culturales, el ver las diferentes formas en que se vive después de decirle al mundo “no soy heterosexual”.

A nivel visual, es hermoso la elección del color de paleta ya que contrasta todo lo que ya he mencionado, la fotografía se siente diferente, se siente intima, y realza con su gran composición y claro él soundtrack que sigue siendo increíble.

Mis únicos conflictos fue que a la larga los problemas se sienten un tanto repetitivos, y con soluciones muy fáciles, entiendo que al ser una serie enfocada en parámetros románticos todo deba salir bien, pero si llega a ser muy redundante a pesar de saber conectar emocionalmente.

Por otra parte, el final de la temporada es espectacular, disfrute enormemente el cierre, ya que está lleno de referencias de “Love, Simon”, que quienes la hayan visto, y sean fans de la película al igual que yo, los llenaran de sensaciones conocidas y de mucha emotividad.

Mi calificación para esta serie es: 5/5