Siete novelas mexicanas que debes leer aunque sea una vez en la vida

 

Hoy celebramos el Día Nacional del Libro y como la lectura es uno de los mejores placeres de esta vida, para adentrarnos al festejo te queremos contar un poco sobre novelas de nuestro país que han pasado a la historia como algunas de las mejores de su época.

No hay falla, intentamos recomendarte de todos los géneros para que te des una idea de lo nutrido que es México cuando hablamos de escritores y escritoras chéveres.

 

 

 

Pedro Páramo, Juan Rulfo (1955)


 

 

“Vine a Comala porque me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”, así inicia la obra más extraordinaria que Juan Rulfo le pudo legar a las letras mexicanas. Entre dos líneas narrativas en las que de pronto no sabemos qué es real y qué no, Juan Preciado, el narrador, nos irá contando dos historias diferentes: la suya y la de su padre, pero esto no terminará ahí, pues ambas líneas narrativas están muy ligadas a las demás voces que aparecen en la trama.

 

 

El título es muy afortunado para una obra que narra los nudos fundamentales de un destino individual: el de un cacique que tiene de tal modo a una comarca en sus manos que cuando en venganza decide cruzarse de brazos, la región entera decae y acaba despoblándose, hasta convertir a Comala en un pueblo fantasma. De esa forma, unidos a tal punto los destinos del poderoso y del pueblo, el título alude a la suerte final de ambos: la dura piedra y el desierto asfixiante.

 

 

 

También puedes leer: El llano en llamas y El gallo de oro.

 

 

 

 

 

El apando, José Revueltas (1969)


 

 

José Revueltas es uno de los escritores más importantes de nuestra literatura y esta novela es una joya por muchas razones. Una de ellas es que fue escrita entre los meses de febrero y marzo del mismo año [1969] desde la celda que ocupaba en la Cárcel Preventiva de Lecumberri.

 

 

Revueltas había ingresado al Palacio Negro acusado de incitación a la rebelión, asociación delictuosa, sedición, daño a propiedad ajena, ataques a las vías generales de comunicación, robo, despojo, acopio de armas, homicidio y lesiones.

 

 

La historia de El apando es cruda y demuestra la naturaleza más oscura del ser humano, incluyendo sus degradaciones y esa disolución de humanidad que lleva a la barbarie. Es, básicamente, la historia de una cárcel vista desde dentro de una cárcel.

 

 

Polonio, Albino y El Carajo son “presos comunes”, como aquellos que en algún momento atacaron a los presos políticos y a quienes el novelista retrata con los ojos atentos del observador incansable que siempre fue. Cada personaje es desagradable a su manera y de página en página van develando esa parte de la sociedad que muchas veces se ignora por su condición marginal.

 

 

También puedes leer: El luto humano y Los días terrenales.

 

 

 

 

 

Los recuerdos del porvenir, Elena Garro (1963)


 

 

Elena Garro es una maestra de las letras mexicanas y aunque muchos años vivió a la sombra de Octavio Paz, con Los recuerdos del porvenir demostró su madera como escritora, tanto que hasta hoy esta novela sigue siendo una de las más veneradas de las letras.

 

 

A la voz de Ixtepec, narrador omnisciente y omnipresente, se suman las de los habitantes del pueblo para contar su desencanto con el orden impuesto después de la Revolución Mexicana y su desgracia por la Guerra Cristera. Las historias del general Francisco Rosas, de las familias pudientes del pueblo, de Isabel, Juan y Nicolás Moncada, de la beata Dorotea, del forastero Felipe Hurtado, de la enigmática Julia o de Juan Cariño dan cuenta del destino trágico de un pueblo que ha renunciado a la ilusión.

 

 

La obra, considerada por muchos dentro de la corriente del realismo mágico, sustenta la fuerza de la narración en recursos poéticos, que lejos de confundir potencian la trama.

 

 

Bastarán unas páginas para que la historia te absorba y te lleve a comprender que la desgracia de Ixtepec es la desgracia de todos… incluso en pleno siglo XXI.

 

 

 

 

 

Aura, Carlos Fuentes (1962)


 

 

«Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se hace todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más», así comienza Aura, una de las novelas más embrujantes de la literatura mexicana, una lúcida y a la par alucinada exploración de esa zona del arte donde el horror engendra la hermosura, donde lo verdadero es lo imposible, donde el amor sacrifica la vida y la inmortalidad tiene un precio que algunos están dispuestos a pagar.

 

 

En esta historia conoceremos a Felipe Montero, un joven historiador inteligente y solitario que trabaja como profesor con un sueldo muy bajo y que habla bien el francés, encuentra en el periódico un anuncio en el que solicitan a un profesional de sus buenas cualidades para un trabajo con un muy buen sueldo. El trabajo es en la calle Donceles 815; consiste en organizar y terminar las memorias de un general para que puedan ser publicadas.

 

 

Así terminará envolviéndose con la viuda del general y una hermosa mujer de ojos verdes y cabello negro. La viuda y Aura habitan en la oscuridad porque toda la casa les recuerda al general muerto. La novela transcurre alrededor de Aura y su extraña relación con su anciana tía, pero, ¿quién o qué es realmente Aura?

 

 

También puedes leer: La muerte de Artemio Cruz y Terra Nostra.

 

 

 

 

 

Arráncame la vida, Ángeles Mastreta (1985)


 

 

Para los que aman las historias de amor que quema el alma y las pasiones inevitables, esta novela ha sido un hit desde su publicación hace 35 años. La historia, que además es muy buena debido a su ambientación de época antes de la Revolución exponiendo las relaciones, estatus, ideales y situaciones más adversas que se vivían en ese entonces.

 

 

Arráncame la vida narra el inicial amor sumiso de Catalina por el general Andrés Ascencio, un hombre frío y calculador que hará de todo para no perder el poder que tiene en sus manos. Así, poco a poco, «Cathy» se irá quitando la venda de los ojos sobre quién es en realidad el hombre con el que se ha casado y esto se intensificará aún más cuando conozca a Carlos Vives, un director de orquesta que no persigue los ideales conservadores de Ascencio.

 

 

Catalina y Carlos desarrollarán la más grande pasión entre ellos,pues Carlos es amoroso con Catalina, detallista y divertido, le ofrece cosas que hasta el momento ella no había tenido la oportunidad de conocer con Andrés. La historia de amor se mantendrá hasta el fin… aunque esto traiga consecuencias terribles.

 

También puedes leer: Mujeres de ojos grandes y Mal de amores.

 

 

 

 

 

Balún Canan, Rosario Castellanos (1957)


 

Otra de las mujeres más brillantes que legó a la historia de la literatura mexicano textos fabulosos e insuperables.

 

Balún Canan nos ofrece un panorama del «indigenismo», una de las corrientes literarias más recurrentes en nuestro país durante el siglo XX.

 

La historia se desarrolla en el pueblo de Comitán y en la finca de Chactajal, ambos situados en el estado de Chiapas y narra el enfrentamiento entre el mundo ladino y la comunidad indígena, por un lado, y, por otro, las injusticias que se producen en ambos mundos a partir de la marginación de grupos que se encuentran en posiciones subalternas; en este sentido, no sólo se busca representar el punto de vista de la oligarquía, sino también el de los trabajadores tzeltales (y tojolabales), así como el de las clases medias.

 

Esta es una de las primeras obras mexicanas vinculadas al feminismo. ¡Yas!

 

También puedes leer: Oficio de tinieblas Ciudad Real.

 

 

 

 

 

Después del Invierno, Guadalupe Nettel (2014)


 

Una de las escritoras contemporáneas más reconocidas del siglo XXI y a quien hablar de manías y desperfectos corporales le ha dado un lugar en las letras mexicanas.

 

 

En Después del Invierno Nettel abre las perspectivas de los desperfectos físicos, emocionales y hasta «sexuales» desde un Paris que acoge a dos latinos inmigrantes.

 

Claudio es cubano, vive en Nueva York y trabaja en una editorial. Cecilia es mexicana, vive en París y es estudiante. En el pasado de él hay recuerdos de La Habana y el dolor por la pérdida de su primera novia, y en su presente, la complicada relación con Ruth. En el pasado de ella hay una adolescencia difícil, y en su presente, la relación con Tom, un chico de salud delicada con quien comparte su afición por los cementerios.

 

 

Será durante un viaje de Claudio a París cuando sus destinos se entrecrucen. Mientras Claudio y Cecilia describen con minuciosidad su día a día en París y Nueva York, ambos dejan traslucir sus neurosis, sus pasiones, sus fobias y las reminiscencias del pasado que dictan sus miedos, dando cuenta de cómo se conocieron y de las circunstancias que los llevaron a gustarse, a quererse y a detestarse de manera intermitente.