Este domingo 25 de octubre inicia en México el Horario de Invierno por lo que se recomienda que desde la noche del sábado se atrase una hora el reloj.
A partir de ese día los días tendrán menos tiempo de luz natural y parecerán más cortos ya que anochecerá antes.
¿Aplica para todo México?
El Horario de Invierno se aplicará en la mayoría de los estados de la República a excepción de Sonora y Quintana Roo.
Los municipios que no modificarán su horario hasta el primer domingo de noviembre son: Tijuana, Mexicali, Ensenada, Playa Rosarito y Tecate, en Baja California; Juárez, Ojinaga, Ascención, Coyame del Sotol, Guadalupe, Janos, Manuel Benavides y Praxedis G. Guerrero, en Chihuahua; Acuña, Piedras Negras, Guerrero, Hidalgo, Jiménez, Zaragoza, Nava y Ocampo, en Coahuila; Anáhuac y Los Aldama, en Nuevo León; Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Camargo, Guerrero, Gustavo Díaz Ordaz, Mier, Miguel Alemán, Río Bravo y Valle Hermoso en Tamaulipas.
El nuevo horario se extenderá hasta el próximo domingo 4 de abril de 2021, cuando, una vez más, se volverá a adelantar el reloj una hora.
En México la primera vez que se aplicó el horario de verano fue en 1996 durante el Gobierno del expresidente Ernesto Zedillo.
Los pros
Según los expertos a favor del cambio horario, este supone un ahorro energético y económico. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía se aprovechan más las horas de sol, por lo que no se consume tanta energía eléctrica.
Según sus investigaciones durante este periodo se reduce en un 3% el consumo de cada persona, el cual si se ve desde una perspectiva más global reduce considerablemente el uso de electricidad.
Hay otras teorías que defienden el cambio horario en función del clima. Por ejemplo, en California el cambio horario les favorece debido a que la gente puede estar más tiempo en la calle. Por tanto, gastan menos energía y electricidad en casa.
Los contras
El cambio de horario ha provocado fuertes críticas por las afectaciones a la salud. De acuerdo con especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), atrasar o adelantar el reloj puede afectar al rendimiento físico, emocional e intelectual de las personas.
En los niños, puede alterar su ciclo de sueño y la necesidad de ingerir alimentos y en los adultos mayores puede provocar insomnio y ansiedad.



