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Lo bueno, lo malo y lo feo de conocer Sunday de Carsten Höller en el Museo Tamayo

Si eres de los que les encanta asistir a los Hotspot del momento para tus fotos de Insta, definitivamente tienes que conocer Sunday de Carsten Höller en el museo Tamayo… aunque también lamentamos decirte que es una mala experiencia.

 

Es verdad que en este espacio se pone en contacto lo ilusorio con la vida cotidiana a través de estímulos ópticos y acústicos, pero también te provoca un lapso de incomodidad y estrés.

 

La tendencia de los museos pop-up y exposiciones interactivas ha crecido y, con ella, el gusto de las personas por querer “vivir la experiencia”, que en su mayoría, solo se vive de forma digital.
Un claro ejemplo es Sunday. Esta exposición es una especie de laboratorio donde puedes explorar distintos estados de percepción que generan incertidumbre o desorientación momentánea.

 

Lo que este artista belga nos presenta está impresionante. Es interactiva y comienza desde las puertas eléctricas de espejos o en los tubos de decisión que son un túnel de redes que atraviesa el museo.

 

Si quieres subir a los tubos de decisión –túneles de red que atraviesan el museo-, tienes que hacer una enorme fila y formarte bajo el sol una hora. Es la única manera de llegar al Giant Triple Mushroom -Triple hongo gigante-, por lo tanto, si no haces la fila, no puedes apreciarlo.

 

La mala experiencia tiene que ver con lo siguiente, para que lo tomes en cuenta: en cada espacio hay elementos de seguridad que dicen que no puedes hacer una u otra cosa. Esto es, hasta cierto punto comprensible, porque en todo lugar existen reglas. Sin embargo, los tienes encima durante toooodoooo el recorrido regañándote. Así, lejos de disfrutar las obras, deseas terminar pronto tu visita.

 

Con tal de atraer público, se vende algo que no es cierto. Por ejemplo: recuerdo haber visto un video donde una persona se recostaba en una de las camas en movimiento. Si asistes y apenas te acercas a una de ellas, ya te están llamando la atención hasta por respirarle.

 

En una de las áreas del lugar encuentras una pequeña montaña de píldoras en el suelo con el mensaje “tome bajo su propio responsabilidad”, “contiene glucosa». Y si, es cierto: si es bajo tu propia responsabilidad, porque todas las personas que asisten tocan esas píldoras y si pones atención, entre ellas verás pelusas, pequeñas basuras y cabellos. Es poco higiénico.

 

La exposición estará disponible hasta el 30 de Junio del 2019 y la entrada cuesta $70. Con credencial de estudiante pasas gratis.

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