fbpx

5 datos curiosos de ‘Poco Ortodoxa’, la serie del momento

Ahora que el streaming se ha convertido en una forma de vida, las series también se han popularizado a nivel global y eso mismo es lo que pasó con Poco Ortodoxa. Esta serie llegó de manera silenciosa a nuestro catálogo de Netflix y se ha convertido en una de las favoritas por lo bien que plasma el empoderamiento femenino y la búsqueda de libertad.

 

La historia de Etsy Shapiro, su protagonista, transmitió lo que pocas, ganándose así a miles de suscriptores que no han parado de elogiar la miniserie de cuatro episodios. Sí, ¡solo cuatro y ya está en boca de todos!

 

Y como cada producción de Netflix tiene sus curiosidades, aquí te contamos cinco de los datos más interesantes que involucran a esta miniserie.

 

Está basada en una historia real

 

Claro, las historias reales necesitan un poquito de ficción para convertirse en algo llamativo, pero la base al final es un hecho verídico.

 

‘Poco Ortodoxa’ se basa en el libro del mismo nombre de Deborah Feldman. En él se narra su propia historia al huir de la comunidad jasídica de la que formaba parte, ubicada en Williamsburg, Nueva York. Y aunque la serie transmite un esperanzador mensaje de libertad, la esencia del libro solo aborda los momentos antes de que el personaje se trasladara a la ciudad de Berlín, en Alemania.

 

 

Deborah Feldman, a comparación de la serie, no huyó inmediatamente a Berlín y mucho menos intentó entrar a una academia de música. Esta parte de la historia es ficticia, la cual fue acordada por las directoras para darle un nuevo enfoque a la trama. Pese a eso, la creadora trabajó muy de cerca con las directoras de la miniserie para Netflix.

 

Otro de los momentos significativos de la serie, la confrontación antes de su huida con Yorki, su esposo, tampoco sucedió. Estos nuevos escenarios se incorporaron para consolidar una visión más empoderada del personaje, una decisión que acordó la escritora como parte de aquello que siempre deseó hacer.

 

La protagonista ideal

 

Desde que la producción y la escritora conocieron a Shira Haas supieron que ella tenía que ser Etsy sí o sí. Esta joven de 24 años cumplía con todas las expectativas que se buscaban para el personaje principal para inspirar mucho girl power.

 

 

Shira, de origen israelí, se comprometió fervientemente para encarar los retos que suponía dar vida a Etsy Shapiro, así que no solo tomó clases de inglés, también se inscribió en clases de “yidish” para perfeccionar este idioma que pertenece únicamente a las comunidades judías.  Y, por si esto no fuera poco, Shira también se deshizo de su cabello para dar vida a otra de las increíbles escenas de la serie.

 

La importancia que tiene Etsy Shapiro para Shira es profunda, ya que uno de sus abuelos es sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz.

 

Un Williamsburg muy alemán

 

Aunque la historia se desarrollaba inicialmente en la zona de Williamsburg, una zona ubicada en Brooklyn, Nueva York, era imposible filmarla allí. La comunidad judía jasídica que habita esa zona neoyorkina es una de las más cerradas y conservadoras de la religión, así que la producción tuvo que trasladarse a Berlín, en Alemania. Sin duda uno de los mayores retos de esta producción.

 

 

La historia detrás de Moishe, el villano de la serie

 

Aquí se halla otro de los aspectos que han cautivado a los espectadores de ‘Poco Ortodoxa’ es su villano ‘Moishe’. El primo del ‘Yanki’ en la serie es interpretado por el actor Jeff Willbusch, quien ha visto plasmada su propia realidad en su personaje.

 

 

Bueno, si te preguntas por qué, te diremos que el actor tiene una historia similar a la de Etsy. Willbusch abandonó la comunidad ultraortodoxa a la que pertenecía para dejar detrás a su familia y sus costumbres cuando apenas tenía 13 años. Por esta razón, Jeff, nacido en Haifa, Israel, ya tenía conocimientos de “yidish”, un elemento que le cautivó cuando se enteró que parte de la historia sería rodada en este idioma.

 

Lo más padre del asunto es que, así como la historia de Etsy en la serie, el actor radicado en Alemania se presentó a una escuela de arte dramático sin saber a ciencia cierta mucho del mundo, ni mucho menos que terminaría haciendo de la actuación una forma de vida.

 

La boda judía

 

Otro de los retos de la producción fue representar la boda de Etsy y Yorki. La producción tuvo que reclutar a más de 1,500 personas que pasaron por el proceso de caracterización para recrear minuciosamente el rito que representan las uniones de este tipo. Qué loco, ¿no?

 

Debido a que en Alemania no hay una gran comunidad judía, los vestuarios fueron llevados directamente de Nueva York. ¡Todo ese trayecto para armar estas escenas!

 

 

Uno de los datos más interesantes es que los hombres fueron los que pasaron más tiempo en maquillaje, ya que a cada uno se le colocaron extensiones de cabello para simular las clásicas “peot”.

 

Otro elemento que tuvo en jaque a los realizadores fue el de los sombreros Shtreimel. Un accesorio que los hombres judíos usan en ocasiones especiales, y que es confeccionado con pieles de animales. El costo de cada uno de ellos ronda los mil euros, una cantidad que subiría el presupuesto de la producción, por lo que se determinó fabricar unas imitaciones muy parecidas, las cuales estaban ajustadas a las medidas de los hombres del reparto.

Post a Comment

A %d blogueros les gusta esto: