2020 ¿Año perdido? ¡descubre LA NUEVA EXPO DE LUMIERÉ!

Después de mucho tiempo de espera, en el que las emociones confusas y experiencias nuevas fueron las protagonistas del 2020, llegó un nuevo momento en el mundo. Y si, el 2020 terminó, pero la vida no continuó su mismo curso.


Ese año, sin querer nos orilló a mantenernos al margen de todas nuestras actividades cotidianas, y más allá de ello cambió nuestra perspectiva del mundo y el entorno actual. Nos alejó físicamente de seres queridos, y al mismo tiempo nos acercó con otras dinámicas.

Rarísimo, de película


Hoy, en pleno 2022 hablar del 2020 resulta nostálgico, con apoyo de múltiples formas de manifestación hemos tratado de resolver las incógnitas que este lapso temporal dejó.

Uno de estos proyectos es la exposición que Lumieré inauguró el 30 de junio en colaboración con el Centro Cultural Toluca: «2020 ¿Año perdido?»

Sus autores son Sara Álvarez, Bernardo Cruz, Gerardo Betancourt, Carolina Méndez, Mario Montoya y José Luis Rivero, quienes nos platicaron un poquito sobre ella… ¡Entérate!


Dentro de la pandemia y la soledad del encierro el individuo perdió la carga social y ganó autenticidad, por ello se decidió usar la fotografía para retratar este suceso; pues es un recurso transparente, que de forma fiel plasma al ser dentro de su entorno y su desarrollo en el.


En este espacio, pudimos descubrir el mundo interior que existe de forma individual. Paralelo a ello el mundo real, el mundo tangible no se detuvo: las desapariciones, suicidios, lesiones y demás violencia estuvieron a la orden. Incluso se generó un vacío mucho más grande.


Este proyecto representa todo aquello que en su momento no pudimos descifrar. El sentir, ser y estar en un momento raro de la historia.

Gracias a todo esto, los autores y autoras de esta obra decidieron llevar dicho proyecto a cabo; concluyendo que el 2020 no fue un año perdido. Inmerso en este mar de sorpresas pudimos encontrar procesos, técnicas, encuentros, expresiones, experiencias y hasta perdidas que nos trajeron hasta donde estamos.


Evolucionamos de formas nuevas, y este este espacio es el claro ejemplo de la constancia, la expresión y el crecimiento.

Fotografía: Fanny Aldana