fbpx

Claves para habitarnos a través del body positive

No existe en el mundo un ser humano que no se haya sentido acomplejado por su apariencia física, que no se escandalice por los rasgos de la edad, o que haya tenido que resistirse al chocolate para evitar los barros o la grasa. Todxs hemos estado ahí, pero tranquilx, en esta edición vamos a hablar de un tema que te ayudará a liberarte de las inseguridades. Seguramente ya has oído hablar de él, pero nosotros te contamos la historia con sus matices. 

¿Qué es el body positive?

Connie Sobczak y Elizabeth Scott son reconocidas como las fundadoras del movimiento body positive, centrado en transformar la manera en la que las personas se relacionan con su cuerpo. Este movimiento tiene por objetivo que todxs se sientan a gusto con su cuerpo, restándole importancia a los estándares de belleza. 

Te va a encantar leer: DIANA Y GABRIEL, CUANDO EL AMOR TE LLEVA A PARÍS

Body positive, ¿una cuestión de género?

Suele creerse que el body positive es un tema exclusivo de las mujeres, pero las precursoras lo idearon para todos los cuerpos, sin importar su sexo ni su género.

Tanto hombres como mujeres han tomado el valor para hablar de sus inseguridades y poder construir una relación más afectuosa consigo mismxs. 

¿Cómo habitarnos?

El body positive es un ejercicio de introspección permanente que, más allá de lo estético, nos debe orientar hacia la autoestima y la aceptación de nuestros cuerpos, reconocerlos en sus detalles para quererlos toditos completos: desde nuestra primera cana hasta la última de nuestras cicatrices. 

Nuestro primer hogar es nuestro cuerpo. Como todo refugio que nos mantiene cálidas, es importante cuidarlo constantemente y no olvidar que esta es la manera en la que decidimos habitarnos.

El mito de la belleza

El body positive plantea, en teoría, ampliar el panorama estético de los cuerpos, es decir, que todos son bonitos y que por eso deben ser aceptados. 

Sin embargo, en la práctica podemos frustrarnos con facilidad porque no logramos aceptar esas lonjitas en nuestro aesthetic, o que las estrías se nos vean como olas de mar, o que la gente deje de señalar cuando nos sale un nuevo barro. 

Hay que estar atentxs cuando notemos estos asuntos corporales nos generen comportamientos obsesivos y agresivos contra nosotrxs mismxs.

Seres imperfectxs

Antes de involucrarte con el body positive, reconoce y abraza tu imperfección. Al autocuidado y la autoestima no los rigen estándares ajenos. La belleza de cada cuerpo radica en sus diferencias e imperfecciones. 

Ya lo dijo Naomi Wolf: “la belleza es un modelo cambiario”. El body positive nos plantea la posibilidad de resignificar la belleza priorizando nuestro bienestar.

¿Por qué acercarse al body positive?

Llegó el momento de reconciliarnos con nuestro reflejo; detener la obsesión de forzarnos a entrar en estándares inalcanzables; aceptar, de una vez por todas, que esta piel habitamos y lo único que podemos hacer al respecto es cuidarnos. 

Precauciones

En este camino, recuerda cuidar también tu salud mental. Somos seres llenos de emociones y si no las procuramos de manera adecuada en el body positive, podemos llegar a perspectivas extremas, como los desórdenes alimenticios.  

Lo que NO es el body positive

Existen prejuicios sobre el body positive que seguramente te confunden. Solo recuerda que no se trata de dietas, ni de ser o no ser fit, ni mucho menos de la ropa que nos haga conseguir más likes en Instagram para cumplir las fantasías de terceros. 

Se trata de abrazar nuestros defectos para poder habitar nuestros cuerpos con amor, cuidado y respeto. Si en algún momento te sientes perdidx, repítete a ti mismx: no le debo perfección a nadie.

El body positive no es una cuestión de tallas, sino una cuestión de amor. Ya te dimos unas claves para encaminarte y comenzar este 2022 haciendo las pases unx mismx. 

Por un año nuevo sin complejos, ¡salud!


Como ya te habrás dado cuenta, el body positive puede ayudarte a llevar una mejor relación con tu cuerpo y ni hablar de los efectos si también prestas atención a tu salud mental. 

Por eso, como dice la psicóloga Joanne Millán, aprende a “ver más cómo funciona tu propio cuerpo […]. Acepta que esas partes no te gustan y trabaja de manera neutral con él”. 

Una última cosita: para que haya luz, debe haber oscuridad, no le tengas miedo ni te restringas, mejor fluye para descubrirte en todos tus colores y matices.

A %d blogueros les gusta esto: