¿Cuál es tu relación con el vello corporal?

Corrección de estilo por Jeanette Estrada

Desde que somos pequeñas, los medios de comunicación, la familia, los amigos y, en general, la sociedad hacen que nos cuestionemos acerca de nuestra apariencia. ¿Qué aspecto damos a los demás?, ¿qué transmitimos?, ¿qué llevamos puesto?, ¿por qué llevamos eso?, ¿cómo nos peinamos? O incluso ¿por qué nos quitamos/dejamos el vello corporal?

Hombres y mujeres somos víctimas de los estereotipos de belleza impuestos por el machismo y la industria, pero las mujeres nos enfrentamos a dilemas particulares. Un ejemplo de ello, es la imposición que tenemos de quitarnos el vello corporal.

Al buscar el origen de este habito me encontré con esto: según el papiro Ebers, que data aproximadamente de 1500 a. C., las mujeres se depilaban con ceras y los hombres con navajas. La idea de que las mujeres son hermosas cuando no tienen vellos nació de la esposa de un faraón, quien era un ejemplo de pureza por no tener vello corporal.

Posteriormente, en el siglo XVIII cuando se inventó la primera afeitadora por el Barbero Jean Jacques Perret (tenía que ser un hombre por supuesto). Además, se dice que entre menos ropa iban usando las mujeres más partes del cuerpo se depilaban, por ejemplo al principio fueron las axilas, posteriormente las piernas.

Es decir, el hecho de que las mujeres se depilen es una construcción que hemos adquirido con el paso del tiempo. Por ello, es importante que visibilicemos el trasfondo de esta practica para no perpetuarla hasta la eternidad.

Mi caso tal vez es como el de muchas morras que se dan cuenta que depilarse proviene de una presión social inconsciente, que quizá después se hace consciente pero es difícil erradicar debido a las imposiciones del sistema patriarcal.

Darme cuenta de eso ha sido para mi como un parte aguas. No juzgo a las personas que por mera decisión lo hacen, ya sea por comodidad, gusto o meramente placer; sin embargo, sí invito a todas las morritas a detenerse por un momento y pensar si en verdad les gusta hacerlo. El decidir no depilarte no es anti higiénico, hippie o cosa de «marimachas».

Hace tiempo me di cuenta de que no me gustaba depilarme, lo hacía porque me «veía mal con pelitos en el cuerpo», pero ahora lo pienso y sé que es una idea con la que ya no quiero vivir.

Si eres una morra que lleva toda la vida depilándose es momento de preguntarte ¿cuál es la relación con tu vello corporal?