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Frases típicas de toda madre mexicana

Madre solo hay una, eso que ni qué. Además de ser protectoras, dulces y amorosas, también tienen sus momentos donde ni el sol las calienta. Sabemos que una mamá enojada es como una antorcha humana, sin embargo, estos momentos de furia nos han dejado frases épicas que ya se han quedado dentro de nuestro vocabulario y ahí permanecerán por años.

 

Seguramente tú recuerdas alguna frase que te decía tu mamá cuando la hacías enojar de chiquillo y es probable que algún día se la digas a tus hijos, y si ya los tienes, seguramente ya lo has hecho más de una vez.

 

Bueno, hoy es día de recordar estas épicas afirmaciones que nos han sacado una carcajada o un escalofrío del miedo.

 

«Te voy a dar con la chancla»

 

Cuando las miradas de furia no eran suficientes para domarnos, solo bastaba escuchar esta frase mágica para saber que mamá en serio estaba enojada con nosotros. Y es que el típico “Te voy a dar con la chancla + tu nombre” siempre ha resonado en nuestra vida porque estábamos de revoltosos o de peleoneros con algunos de nuestros hermanos. Así que era un estate quieto infalible. Nadie quiere que le toque el chanclazo… Nadie.

 

«Y si voy y lo encuentro qué te hago»

 

Mamá siempre sabe dónde están nuestras cosas, aunque nuestra habitación sea un completo desastre. Pero eso sí, cuando nos pide algo y nosotros no lo encontramos por ningún lado viene la clásica sentencia que nos eriza la piel “y si voy y lo encuentro qué te hago + tu nombre”. En más de una ocasión nos lo dijo con un tono casi macabro, entonces corrimos a toda velocidad a buscarlo ante de que en serio ella se atreviera a entrar a la habitación para comprobar que, en efecto, lo que sea que estuviéramos buscando ahí estaba.

 

«Ahorita vas a ver »

 

Evidentemente todos llegamos a desquiciar a mamá más de cien veces cuando éramos niños y adolescentes. Además, si andábamos haciendo males con los hermanos, la cosa se complicaba y nos iba peor. Y sí, como buenos rebeldes, la hemos hecho sentenciarnos a muerte en un abrir y cerrar de ojos. “Ya te dije que te calmes o ahorita vas a ver” “Ahorita vas a ver cómo te va” “Mira nada más, ahorita vas a ver, chamaco”. Fuese como fuese el uso de ese “ahorita vas a ver”, ya se anunciaba que nos iban a tocar unas buenas nalgadas.

 

«Cuando tengas hijos te vas a acordar de mí»

 

Otro clásico imperdible de las mamitas. Y es que siempre nos han asegurado que todos los dolores de cabeza que les provocamos se nos van a devolver al mil por ciento cuando tengamos hijos propios. Esperemos que no sea cierto…

 

 

 

«Todo te entra por una oreja y te sale por la otra»

 

Esta es la clásica frase que nos han dicho las madres mil veces para recalcar que siempre hacemos lo mismo, que siempre nos regañan por la misma cosa y bueno, pus nomás no entendemos. “Te lo he dicho mil veces + tu nombre, pero a ti todo te entra por una oreja y te sale por la otra”. No importa que seamos chiquillos, adolescentes o adultos, siempre vamos a escuchar a mamá decirnos esto… hasta en sueños.

 

«Esto no es hotel para salir y entrar cuando quieras»

 

Las reglas de mamá son las reglas de mamá. Si no las seguimos, “ya podemos ir agarrando nuestras cositas y pintarnos solos”. Y bueno, la clásica frase del hotel seguramente nos retumbó mil y un veces durante nuestros años de adolescencia o universidad cuando descubrimos las fiestas y la locura con los amigos y llegábamos tarde o no llegábamos ¿no es así?

 

«Porque soy tu madre y punto»

 

Esta es la clásica frase que nos respondía los “y por qué” cuando andábamos necios y rebeldes. Sí señor. La palabra de mamá vale más que mil explicaciones científicas, mil investigaciones o cientos de tratados, así que mejor no hay que jugarle mucho al chido. Mamá siempre tiene la razón.

 

«Ándale, búscale»

 

Esta frase es el freno que todos tuvimos cuando íbamos a empezar a armar drama y berrinches en lugares públicos o cuando había visitas en casa. Si estábamos portándonos mal, mamá solo tenía que vernos con una mirada penetrante y susurrar “ándale + tu nombre, búscale”. Y bueno, en muchos casos le buscamos demasiado y nos tocó la chancla.

 

 

Imagen original de Impulso Geek.

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