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La corona española en jaque: así el escándalo de corrupción de Juan Carlos I

Sorprendente es que los políticos mexicanos vivan impunes tras sus muy sabidos crímenes de corrupción y, en cambio, la corona española sea perseguida por los mismos asuntos sin piedad alguna.

 

 

Esta semana ha explotado la bomba: Juan Carlos I de Borbón está en medio de un escándalo a consecuencia de varias acusaciones sobre corrupción. El exmonarca se ha visto obligado a abandonar su país (más bien huir) para no seguir hundiendo a la corona… y es posible que nunca regrese.

 

EL CONTEXTO

 

 

En 2012 se reveló que el exrey había estado en un suntuoso safari (donde se rompió la cadera) con su entonces amante, la aristócrata alemana Corinna Larsen. Esta cacería y el caso de su yerno, Iñaki Urdangarin, le costó la corona que terminó abdicando a su hijo, Felipe VI.

 

FINANZAS OSCURAS

 

 

En plena pandemia por coronavirus se han destapado algunas investigaciones en España y Suiza que revelan que la huida de Juan Carlos se debe a los cien millones de dólares que aparecen en una cuenta de un banco suizo a nombre de una fundación opaca de Panamá.

 

 

A esa cifra se suman:

 

 

Un presunto regalo de 65 millones de euros a Larsen.

 

 

Otro millón para la española Marta Gayá, otra de sus amantes.

 

 

Transferencias millonarias de los monarcas saudíes, aún no se sabe a cambio de qué.

 

 

Un lujoso ático en Londres, regalado por el sultán de Omán, y que después vendió por 62 millones —20 millones de los cuales no se sabe dónde están—.

 

 

Dos millones de euros que el propio rey llevó a Suiza en una maleta llena de billetes, según declaró su contable ante la Fiscalía de Ginebra.

 

 

Presunto pago de comisiones, blanqueo de capitales y fraude fiscal.

 

 

Corinna Larsen

 

 

INMUNIDAD LEGAL

 

 

La ley española le otorga inmunidad a la familia real mientras se mantenga en la corona, sin embargo, Juan Carlos I podría ser juzgado por todas las “tranzas” que ocurrieran después de 2014, año en el que “heredó” el trono.

 

 

Juan Carlos I iba a pasar a la historia por ser el rey que lideró la transición a la democracia, tras la dictadura del general Francisco Franco, quien le nombró como sucesor.

 

 

PARADERO INCIERTO

 

 

El fuego está ardiendo en España y de Juan Carlos I no se sabe nada. Se especula que podría estar en Portugal o en República Dominicana. Sin embargo, República Dominicana ha negado que esa sea su residencia temporal.

Al parecer el exrey se está tomando “un paréntesis” del caos que provocó.

 

 

 

LA CRISIS EN LA MONARQUÍA

 

 

Felipe VI carga con un trono manchado de corrupción. Este 2020 renunció a la herencia de su padre después de que fuera notificado que era el heredero universal de esas cuentas suizas “sucias”

 

 

España se debate en una polarización de la monarquía: la derecha defiende al hijo; la extrema derecha al padre. La izquierda critica las acciones de la corona y el presidente Pedro Sánchez tiene las manos en el fuego por Felipe VI.

 

 

El apoyo al rey es cada vez más bajo porque se ha dejado de creer en la corona.

 

 

Felipe VI no tiene muchas opciones, pero necesita, desesperadamente, terminar con el escándalo que humilla a su trono porque resulta bastante incrédulo que él no supiera de los “negocios” de su padre.

 

 

Felipe no tiene garantizado un reinado tranquilo y carga con una herencia de inestabilidad desde que los Borbón tomaron el trono.

 

 

Los Borbón ahora son los “ladrones” de España.

 

 

 

 

PETICIONES NACIONALES

 

 

Estudiantes de la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid quieren que la institución cambie de nombre, algunos pueblos planean lo mismo para sus parques o calles, y los memes que se burlan del exmonarca están circulando ampliamente después de que Juan Carlos dejara el país en medio de un escándalo de corrupción.

 

 

Gijón, al norte del país, cambiará el nombre de su avenida Juan Carlos I porque considera que el exmonarca «ya no representa los valores institucionales, morales y democráticos de la sociedad».

 

 

El parque “Juan Carlos I” también cambiará de nombre.

 

 

 

 EL CASO NÓOS NO SE OLVIDA

 

El caso de corrupción en el que se vio involucrado Iñaki Urdangarin Liebaert, esposo de la infanta Cristina de Borbón y yerno de Juan Carlos I, todavía persigue la reputación de la familia real.

 

 

Urdangarin fue imputado con cargos por malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales y se le sentenció a 5 años y 10 meses en prisión.

 

 

Las actividades delictivas habrían sido realizadas a partir de la fundación sin ánimo de lucro que dirigían, Nóos, así como de una red societaria de empresas asociadas a Nóos.

 

 

 

 

Con información de Reuters y The Washington Post

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