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Putin podría quedarse en el poder hasta 2036

Hoy es un día histórico para Rusia, pues más de 100 millones de personas fueron convocadas a votar sobre la reforma de la constitución rusa. Los cambios a esta Carta Magna de 1993 harían más fuerte el papel del presidente y le permitiría pertenecer en el poder hasta 2036.

 

 

El proceso de las urnas abiertas comenzó desde el pasado jueves, aunque el día de hoy figura como el más importante para emitir la votación que definirá la reforma propuesta por Putin. El día se ha declarado festivo en todo el país para que los rusos asistas a las urnas, también se ha abierto la posibilidad de que efectuar el voto a través de correo o internet. Hasta el momento, cerca de 50 millones de rusos han votado, lo que significa casi la mitad de la población total censada.

 

 

Lo que propone Putin con esta reforma

 

 

Entre las principales enmiendas del líder ruso está el limitar la prioridad del Derecho Internacional en el país. Esto involucra a cualquier tratado internacional, pues el Kremlin busca fortalecer los sectores políticos, económicos y sociales al interior del país. De acuerdo con lo planteado, estas decisiones de los organismos internacionales “pueden ser válidas en el territorio ruso solo hasta el punto de que no restrinjan los derechos y libertades del pueblo y los ciudadanos y no contradigan la Constitución”.

 

 

 

El presidente ruso, Vladimir Putin, camina en una mesa electoral mientras vota en una votación nacional sobre las reformas constitucionales en Moscú el 1 de julio de 2020. (Photo by Alexey DRUZHININ / SPUTNIK / AFP)

 

 

 

También se fijan los requisitos obligatorios para los funcionarios que están involucrados en la seguridad y la soberanía nacional. Aquí se involucran a los jefes de las entidades constitutivas, los integrantes del Consejo de la Federación, los diputados de la Duma del Estado, el primer ministro y sus suplentes, los ministros generales, los jefes de agencias federales y los jueces.

 

 

Otra enmienda importante es la consagración de la subordinación de los jueces a la Constitución y a la ley federal.

 

Los gobernadores tendrían un mayor papel en la toma de decisiones a nivel federal y se registraría la función del Consejo de Estado de la Constitución rusa.

 

Se incluyen otras medidas como la inclusión en la Constitución de la «fe en Dios» y el matrimonio como institución heterosexual ( ¿es en serio?). También se añaden principios sociales como la garantía del salario mínimo y la revisión de las pensiones según la inflación.

 

Se incorpora en el texto a los niños como «la prioridad más importante de las políticas públicas» y el Estado debe inculcarles «patriotismo, civismo y respeto por los ancianos».

 

 

 

Putin se queda hasta 2036

 

 

Y aunque estos cambios parecen garantizar la soberanía nacional, también va oculta la enmienda más significativa de todas que le permitirá ocupar su cargo al frente de la nación por otros 12 años después de que en 2024 acabe su actual gobierno.

 

 

El presidente ruso, Vladimir Putin, muestra su pasaporte a un miembro de una comisión electoral local cuando llega a emitir su voto en una votación a nivel nacional sobre las reformas constitucionales en un colegio electoral en Moscú el 1 de julio de 2020.(Photo by Alexei Druzhinin / SPUTNIK / AFP).

 

 

El martes, Putin se dirigió a los 110 millones de votantes para pedirles que garanticen la «estabilidad, la seguridad y la prosperidad» de un país que presume de haberse reconstruido después del caos que siguió a la caída de la Unión Soviética. «La soberanía de Rusia depende de nuestro sentido de responsabilidad», agregó. Para la mayoría de sus seguidores y para el presidente mismo, esa soberanía depende de su permanencia en el poder.

 

 

Putin ha estado en el poder durante más de dos décadas, más tiempo que cualquier otro líder del Kremlin desde el dictador soviético Josef Stalin.

 

 

Si bien insiste en que no ha decidido si volverá a postularse, Putin dijo el mes pasado que la especulación sobre un posible sucesor sería desestabilizadora. O sea que, sin tanto rollo, no tiene intenciones de dejarle el “trono” a nadie más.

 

 

 

El lado oscuro de la reforma

 

 

El cambio a la Carta Magna rusa se da frente a un momento crítico para el mandatario ruso, luego de que de 2018 a este año su tasa de aprobación bajara de un 79% a solo un 60% ante la ya criticada reforma de pensiones y la crisis del coronavirus.

 

 

 

Los periodistas rodean a un hombre que protestaba contra las enmiendas a la Constitución de Rusia en la plaza Pushkinskaya en el centro de Moscú el 1 de julio de 2020, mientras los rusos votan en el último día de una votación sobre las reformas constitucionales que permiten al presidente Putin permanecer en el poder hasta 2036.  (Photo by Kirill KUDRYAVTSEV / AFP)

 

 

Los oponentes de Putin aseguran que esta reforma no tiene nada que ver con la soberanía del país, si no, más bien, a garantizarte al Kremlin una presidencia de por vida.

 

 

La población tiene opiniones divididas. La gente mayor apoya a Putin, los más jóvenes afirman que el país necesita un cambio total, sin que el presidente se quede más años al mando del gobierno.

 

 

La organización GOLOS, la única independiente que vigila el proceso de estas votaciones, asegura que el sistema de voto tan amplio que se está implementando facilitará el fraude. Además, denuncia que las empresas y los funcionarios públicos están casi obligando a sus empleados a ir a votar, asegurándole así la aplastante victoria que llevará a la aprobación de la reforma de Putin.

 

 

Con información de : El Financiero, Clarín, La Vanguardia.

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