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Rancho “El Amate”, por un turismo sustentable

Por: Carlos Pérez

Una experiencia ecoturística única en la que se combina la alimentación sana, gastronomía, paisajes naturales y educación ambiental, se encuentra en el municipio de Ocuilan, Estado de México. 

Se trata de Rancho “El Amate”, un proyecto que hace 30 años inició una familia de ingenieros agrónomos. Ellos decidieron poner en práctica todo lo que aprendieron durante su formación, así como implementar un estilo de vida y trabajo muy distinto al que se acostumbra en las ciudades. 

Este rancho se encuentra en el callejón del Amate, en la comunidad de Chalmita. Lo rodea un paraje de montañas, veneros de agua y exuberante vegetación, que inmediatamente transmiten calma y tranquilidad a quien lo visita.

Dentro de una superficie que abarca aproximadamente 3 hectáreas se distribuyen las múltiples áreas y actividades que ofrece este sitio que está abierto al público todos los días. Además aquí adaptan distintos tipos de experiencias y eventos que dan mayor atractivo al lugar.

Fotos: Victor Castillo

“El Amate” tiene un huerto de árboles frutales y también produce una hortaliza de calidad gourmet, por eso los productos que ofrecen son totalmente frescos; pero también pueden procesarlos en la cafetería o en el taller de conservas artesanales. Aquí hallarás manzanas, naranja, lima, limón, guayaba pomarrosa, sauco, membrillos, zarzamoras, ciruelas…

Aquí solo utilizan la pulpa de la fruta y cantidades moderadas de azúcar para las mermeladas, ates, jugos tipo néctar, frutas en almíbar, golosinas, licores y frutas en conserva. Todos altamente saludables.

Los productos se comercializan de manera local, ¿el motivo? Ofertar productos que puedan llegar a todos los consumidores de México, principalmente a quienes buscan una alimentación saludable.

El taller de conservas artesanales surgió en 1996 y, actualmente, cuenta con una línea de producción donde se ponen en práctica diversos tipos de procesamiento libres de aditivos químicos. 

Si te interesa el área de producción y transformación de alimentos, este rancho también ofrece cursos o talleres que buscan influir en la forma en la que nos hacemos de nuestros alimentos, nos explica la fundadora del proyecto, Fabiola González, quien considera que el aspecto educativo es fundamental, pues busca impactar en las nuevas generaciones. De hecho han recibido numerosos grupos de estudiantes y voluntarios de México y el extranjero. 

Olvídate de la ciudad

Fotos: Victor Castillo

Si quieres aventura al aire libre o desconectarte del mundo tan agitado, aquí también puedes acampar, hacer recorridos por el rancho y hospedarte en cabañas sustentables.

Recuerda que para acampar, en “El Amate” reciben grupos de hasta 30 personas; el costo depende del número de campistas, pero el promedio anda en los 150 pesos por persona y tu entrada incluye materiales para realizar una fogata nocturna en un área completamente segura y con servicios de fácil acceso.

En los recorridos a pie podrás ver el río Tlacipehualco, la cascada de El Salto y un mirador desde el que apreciarás el Valle de San Ambrosio Chalmita, una zona privilegiada por el clima y la disponibilidad de agua, rodeada por centros arqueológicos.

Descansa

Fotos: Victor Castillo

Por si lo anterior no te terminó de convencer, ¿qué pensarías si te decimos que las cabañas del rancho fueron construidas con técnicas sustentables? 

La más emblemática, llamada “El eucalipto”, está hecha con materiales locales y para hacerla se utilizaron distintas técnicas en bioconstrucción: la estructura de las paredes se hizo con bambú cultivado en “El Amate” y la recubrieron con arcilla de la zona y fibra vegetal. 

Esta construcción tiene dos niveles y una capacidad para hospedar a cuatro personas; también cuenta con dos camas individuales, una matrimonial, terraza con comedor para 8 personas, un jardín privado, cocina equipada, agua caliente y sanitario propio.

No importa si decides quedarte o solo hacer una visita de entrada por salida, en la cafetería podrás tomar un rico café de Malinalco, disfrutar de comida local y si quieres organizar un evento, también ofertan banquetes especiales. 

Obviamente en la tienda conservas, artesanías de la zona, mezcal y otras mercancías locales.

Las y los niños también se divierten aquí. Para ellos hay espectáculos de acrobacia área en tela a la sombra del icónico árbol del amate. 

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