Cómo cuidar nuestra salud mental durante la cuarentena

 

Hoy 10 de octubre celebramos el Día Internacional de la Salud Mental y aunque el tema podría pasar desapercibido, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año 800 personas ponen fin a su vida en todo el mundo. Esto equivaldría a que cada 40 segundos una persona estaría cometiendo suicidio.

 

 

Pese a los tabús que se tienen, la salud mental está determinada tanto por factores sociales como ambientales, biológicos y psicológicos. La depresión, la ansiedad o la esquizofrenia son solo algunas de sus manifestaciones y, muchas veces, estas pueden detonarse a raíz de algún padecimiento endocrinológico, inmunológico, neurológico o de cardiopatías.

 

 

El término «agotamiento emocional» fue usado por primera vez por el psicólogo germano-estadounidense Herbert Freudenberger en un estudio publicado en 1974. Freudenberger describió un «estado de agotamiento mental y físico» causado por la vida profesional de un individuo.El psicólogo señaló que ese estado tenía diferentes fases, incluyendo una etapa de «querer probar nuestro valor en forma compulsiva».

 

 

Durante esta pandemia puede ser complicado lidiar con nuestras emociones y estas nos pueden llevar a un agotamiento masivo que no es posible soportar, así que, conmemorando este día tan importante, hoy queremos darte algunos consejos para que tu mente no te asfixie, ya sea por el estrés, por el trabajo o porque te sientas en un limbo.

 

 

Aprende a escucharte

 

 

Está bien no estar bien. Si tus tanques emocionales de pronto se vacían por lo que está ocurriendo a tu alrededor, en tu trabajo o en tu interior, date unos minutos para analizarte y escucharte a fondo. Intenta conectar con lo que estás sintiendo y no seas tan duro contigo mismo. Ser compasivo con tu persona no significa que te tengas lástima.

 

 

Ve el lado positivo de las cosas

 

 

Algunas veces una parte de nuestra vida va de maravilla y otra es un caos. Aférrate a los buenos momentos y a las emociones que estos te traen. Todo lo que está funcionado puede ayudarte a recargar tu tanque emocional.

 

 

 

Haz cosas que te gusten y vuélvelas una prioridad

 

 

A veces entre tanto estrés y presión social nos olvidamos de esas pequeñas cosas que nos llena de felicidad y motivación. Pase lo que pase, no dejes de hacer lo que más te gusta.

 

 

Ver tu serie favorita, releer tu libro favorito otra vez, tomarte un té a medio día o comerte ese muffin de chocolate que venden la pastelería de a la vuelta pueden devolverte la energía y estabilidad mental que necesitas.

 

 

Establece una rutina de ejercicio

 

 

Las endorfinas y la dopamina que generamos al ejercitarnos son la mejor medicina para liberar nuestra mente de todo lo que nos mortifica. 30 minutos de ejercicios a diario o cuatro veces por semana harán en cambio y tú te sentirás de mejores ánimos.

 

 

Duerme suficiente

 

Está científicamente comprobado que quien duerme antes de la medianoche descansa más que quien lo hace después de esa hora y eso se debe al proceso de los niveles de sueño en el que entra nuestra mente.

 

 

La Asociación Estadounidense del Sueño constató que los adultos que duermen menos de ocho horas cada noche reportan niveles más altos de estrés que aquellos que duermen ocho horas. La falta de sueño afecta nuestro humor y nuestra habilidad de lidiar con los desafíos.

 

 

Escucha tu música favorita

 

La vida es mejor llena de música porque nos ayuda a relajarnos. Crea tu playlist ideal llena de los artistas o ritmos que te gustan y disfruta.

 

 

Recuerda que no estás solo y que siempre habrá alguien para escucharte. Prestar atención a nuestra batería emocional es fundamental y, cuando no podamos más, lo mejor será buscar ayuda en los especialistas.

 

 

Ir al psicólogo o al psiquiatra no significa que estés loco. ¡Ya es hora de romper ese tabú!