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Conoce la historia del preso que podría revolucionar la teoría de los números

Aunque no lo creas, existen numerosos ejemplos de hallazgos matemáticos realizados en prisiones. Quizá sea porque hay mucho tiempo libre, o bien, porque encuentran su talento escondido.

 

 

El caso más popular puede ser el del matemático francés André Weil, quien desarrolló unas conjeturas enormemente influyentes mientras cumplía condena en una prisión militar en Rouen (Francia). Este hombre afirmó en su autobiografía que la cárcel fue pieza clave para obtener una claridad mental que le permitió desarrollar su intelecto matemático.

 

 

Pero, ¿realmente hay alguna relación especial entre prisiones y matemáticas?

 

 

La historia de Christopher Havens parece avalar esta posibilidad.

 

 

Havens y su condena por asesinato

 

 

Havens fue declarado culpable de asesinato y condenado a 25 años de cárcel en el estado de Washington. Con pocos meses en prisión, Christopher descubrió su don para las matemáticas al estar en una celda de aislamiento.

 

 

«Menos de un año después de ingresar en prisión, mi comportamiento me llevó al agujero (la celda de aislamiento). Y fue precisamente en el agujero donde mi vida dio un giro, pues allí me di cuenta de que amaba las matemáticas. Me pasaba unas diez horas al día estudiando (…) Decidí ingresar en el Programa de Transición Intensiva (PTI) de un año de duración que ayuda a que la gente mantenga el equilibrio mental”.

 

 

Aunque parezca un hecho sin importancia, a principios de este año el nombre de Havens figuró en la revista académica de matemáticas Research in Number Theory, pero ahí no fue donde empezó su travesía por los logros matemáticos, sino siete años atrás.

 

 

 

 

De acuerdo con el artículo da la BBC, Havens envió en 2013 una carta a la editorial Mathematical Sciences Publishers para pedir informes sobre una suscripción a la revista Annals of Mathematics para uso personal.

 

 

En ese mismo documento explicaba su situación como preso y que le apasionaban las matemáticas, por ello estaba estudiando cálculo y teoría de números, sin embargo, aunque era autodidacta, algunas veces se quedaba estancado con ciertos problemas numéricos.

 

 

Así fue como Havens terminó conociendo a Umberto Cerruti, un teórico de números que fue profesor de la Universidad de Turín. Cerruti descubrió que Havens no era ningún aficionado, por el contrario, realmente estaba comprometido con el estudio matemático.

 

 

El descubrimiento de Havens

 

 

Cerruti y Havens comenzaron a trabajar con las fracciones continuas, descubiertas por Euclides en el año 300 a.C, en ellas se puede expresar números enteros, como en el caso de Pi (3,14159…); la secuencia de números que siguen al primer dígito es infinita y totalmente caótica. Pero expresada como fracción continua, dicha secuencia se convierte en algo sencillo y hermoso.

 

 

Y bueno, las aportaciones de Havens son, precisamente, en cuanto a las fracciones continuas y a la teoría de los números, que, por si no lo sabes, ha permitido avances en la criptología actual que es vital para el funcionamiento de los bancos, de la actividad financiera y de las comunicaciones militares.

 

 

Así, el artículo que publicó en Research in Number Theory demostró por primera vez la existencia de una serie de regularidades en la aproximación a una vasta categoría de números. Un descubrimiento que podría abrir nuevos campos en la investigación de la teoría de números.

 

 

De hecho, encontrar nuevas formas de escribir cifras es una de las cuestiones más relevantes para un teórico de números, aunque algunas veces dichos descubrimientos podrían no tener una aplicación inmediata.

 

 

Las matemáticas después de la cárcel

 

 

Aunque gracias a sus descubrimientos Christopher pudo tener acceso a libros y crear una pequeña biblioteca en la cárcel, para este genio siempre estaba en busca de más y más conocimiento, además, las condiciones de una prisión limitan mucho los logros académicos de los presos y no es nada probable que obtengan un título universitario.

 

 

 

 

 

Pero Havens es un caso excepcional. De acuerdo con Marta Cerruti, la hija de Umberto Cerruti, el colega de Havens, este preso genio de las matemáticas actualmente se encuentra estudiando una licenciatura en ciencias en la Adams State University, pues esa casa de estudios le da la opción de seguir el curso por correo postal.

 

 

Y como Christopher ya tiene todos los conocimientos necesarios para la licenciatura, ha pedido que se le asigne un tutor.

 

 

Cuando salga de la cárcel tiene la intención de terminar la licenciatura, a pesar de las dificultades evidentes que, en este sentido, le supondrá su historial penal.

 

 

Quiere empezar la carrera de Matemáticas, y planea además transformar el Proyecto de Matemáticas en Prisión en una organización sin ánimo de lucro que ayude a los reclusos con talento en esta disciplina.

 

 

Qué cool, ¿no?

 

 

Con información de la BBC.

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