De la A a la Z, lo que tienes que saber sobre el nuevo etiquetado

Bien dicen que el mejor consumidor es el que está informado y ahora que la Profeco nos echó en cara que muchas de las marcas nos engañan descaradamente, quizá es el mejor momento para entender el nuevo empaquetado que ya circula por las tiendas y los supermercados.

 

 

Como te habrás dado cuenta, ahora todos los productos que compras tienen unos octágonos negros que, sí, se ven horribles, pero también hacen evidente cuando estás adquiriendo un producto nocivo para tu salud. Sí, esto puede ser algo confuso, así que hoy te vamos a explicar un poco en qué consisten los sellos.

 

 

Todo parte de que México es el país con mayor obesidad infantil a nivel mundial y el segundo en obesidad de adultos, además, nos posicionamos en el quinto lugar de países con diabetes con más de 12 millones de personas enfermas.

 

 

Pero bueno, pasemos a la “teoría”.

 

 

¿Cuántos sellos son?

 

 

Hay cinco sellos diferentes que señalan exceso de: azúcares, calorías, grasas trans, grasas saturadas y sodio.

 

 

También aparecen dos leyendas que indican: a) el uso de edulcorantes; b) el uso de cafeína.

 

 

En los casos especiales de empaques muy pequeños, el sello octagonal tendrá un número de 1 al 5 para indicar cuántos sellos contiene el producto.

 

 

¿Cuándo se considera exceso?

 

 

Ahora que identificaste los sellos vamos a proceder con la explicación detallada de por qué la mayoría de los productos que hay en el mercado están usando sellos. La razón más rápida es que todos superan el cálculo de ingesta ideal para una persona.

 

 

Calorías

 

 

Como sabemos, el exceso de calorías tarde o temprano se convertirá en lonjitas y obesidad. Los productos que cuentan con este sello superan:

 

 

En 100g de productos sólidos > 275 kilocalorías (kcal) totales o más.

En 100 ml de productos líquidos > 70 kcal o más / 10kcal de azúcares libres.

 

 

Azúcares

 

El exceso de azúcares nomás no ocasiona caries, sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2, etc. La OMS recomienda una ingesta máxima de 5g de azúcares libres, lo que equivale a 25g de estos para los adultos.

 

 

Los productos que cuentan con este sello superan:

 

Sólidos en 100g y líquidos en 100ml > el 10% de la energía que aportan proviene de los azúcares libres.

 

 

Este tipo de azúcares incluyen los jarabes de maíz de alta fructuosa, la glucosa y la fructuosa, miel y el azúcar natural de caña.

 

 

 

 

Sodio

 

Ya sabes, el sodio ocasiona presión arterial alta, retención de líquidos y el riesgo a desarrollar enfermedades cardiovasculares. La OMS recomienda que solo se consuman 2.3 g diarios, sin embargo, en México consumimos alrededor de 7g, tres veces más de lo ideal.

 

 

Los productos que cuentan con este sello superan:

 

En 100g de productos sólidos > 350 mg

En 100ml de productos líquidos > 45 mg (Bebidas sin calorías).

 

 

Grasas saturadas

 

 

Aquí vienen las peores enemigas de nuestro cuerpo, pues aumentan el colesterol, incrementan el riesgo a sufrir un ataque cardiaco y causan enfermedades cardiovasculares. La OMS recomienda consumir menos de 10% de grasas saturadas al día, por ello, en una dieta de 2mil calorías solo tendríamos que ingerir 23 gramos a lo mucho.

 

 

Los productos que cuentan con este sello superan:

 

 

En 100g de productos sólidos y 100ml de productos líquidos > 10% del total de energía la otorgan las grasas saturadas.

 

 

Aquí se incluyen las grasas, aceites y mantecas de origen animal o vegetal.

 

 

Grasas trans

 

 

Estas camaradas no aportan ningún beneficio a nuestro organismo, por el contrario, nomás nos provocan riesgos a padecer enfermedades del corazón. La OMS sugiere consumir menos de 1% de grasas trans por día (algo que obviamente no pasa).

 

 

Las grasas trans aparecen en pizzas congeladas, galletas, pasteles, aceites de cocina, pastas untables, carnes y productos lácteos industriales. Sí, incluso los quesos que nos son quesos y los yogurt que no son yogurt.

 

 

Los productos que cuentan con este sello superan:

 

 

En 100g de productos sólidos y 100ml de productos líquidos > 1% del total de energía la otorgan las grasas trans.

 

 

 

Edulcorantes

 

 

Algunos estuidos sugieren que los edulcorantes alteran el apetito y las preferencias del gusto, así como los cambios de la flora intestinal, esto puede afectar los niveles de azúcar en la sangre y pueden generar el síndrome metabólico, la resistencia a la insulina, la diabetes y el aumento de peso.

 

 

Como verás, esto es por lo que no se recomienda la ingesta en niños.

 

 

Cafeina

 

 

La cafeína tampoco es ideal para que los niños la ingieran, pues puede provocarles dolores estomacales, dificultades para concentrarse, dificultades para dormir y aumentar su frecuencia cardiaca.

 

 

Con información de Profeco.