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Malala se gradúa de la Universidad de Oxford

Con tan solo 22 años, Malala Yousafzai es una de las mujeres más icónicas de los últimos años después de haberse convertido en la defensora de los derechos a la educación de las niñas y las mujeres dentro del régimen pakistaní con tan solo 11 años. Por su causa social tan grande, Malala fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2014 y se convirtió en la persona más joven en conseguir este galardón.

 

 

Ahora, después de ser un símbolo de la educación, esta mujer pakistaní se ha graduado de una de las universidades más prestigiosas del mundo: Oxford.

 

 

Malala fue admitida en la prestigiosa universidad en el año 2017 tras asistir a una escuela secundaria en Birmingham después de haberse mudado a tierras británicas tras sufrir un atentado.

 

 

 

Así expreso su sentir ante este increíble logro en su Twitter:

 

 

«Es difícil expresar mi alegría y gratitud ahora que me he graduado en Oxford con una licenciatura en filosofía, política y economía. No sé qué es lo siguiente. Por ahora, será Netflix, leer y dormir»

 

 

 

 

Aunque Malala ha alcanzado su sueño más grande y por fin tiene una licenciatura, el camino que la condujo hasta este punto de dicha y felicidad no fue fácil.

 

 

 

La historia de Malala

 

 

A Malala le encantaba ir a la escuela y aprender junto a su padre y sus compañeras, sin embargo, en 2008 todo cambió cuando los talibanes tomaron el control de su pueblo y prohibieron que las niñas asistieran a la escuela. Malala no pudo aceptar aquel destino y se dedicó a luchar por esos derechos que les habían arrebatado en un abrir y cerrar de ojos.

 

 

En ese año esta niña solo tenía 11 años, pero estaba decidida a alzar la voz exigiendo la libertad para aprender aun cuando esa “rebeldía” podía costarle la vida. Así, cuando un periodista de la BBC conoció su historia, le sugirió a la joven y a su familia que para mantenerse seguros ante la violencia del régimen talibán podrían abrir un blog escolar donde Malala informara sobre su lucha por la educación. Malala tomó el seudónimo de “Gul Makai” y su primera entrada se publicó en el 2009.

 

 

Por años esta activista social se mantuvo frente a su lucha, pero tras ganar la atención de la BBC y el mundo entero decidió que sus ideales debían ir más allá de post electrónicos. Así, decidió que era momento de dar un discurso público para exigir su derecho a aprender; fue ahí donde se volvió el blanco confirmado de los talibanes.

 

 

 

El atentado que casi le cuesta la vida

 

 

Según lo que ella relata, el 9 de octubre de 2012 un talibán asaltó su autobús escolar preguntando quién era Malala. Tras descubrirse quién era, el asaltante le disparó en el lado izquierdo de su cabeza y el cuello. Otras dos niñas también fueron alcanzadas por las balas.

 

 

Por la gravedad de las heridas, rápidamente fue trasladada en helicóptero a un hospital en Peshawar. Allí, consiguieron extraerle la bala y pudo salvar la vida. La joven de 14 años despertó 10 días después del atentado en un hospital de Birmingham, donde le esperaba un largo proceso de recuperación.

 

 

Malala pasó por muchas operaciones más para recuperarse totalmente, pese a esto, los talibanes se mantuvieron amenazando a la familia, pero a esta mujer guerrera jamás le pasó por la mente el renunciar a su causa.

 

 

Cambiando el mundo

 

 

Malala se mantiene al margen de sus ideales y eso lo demostró con la apertura de su fundación Malala Fund a través de la cual busca apoyar a todas las niñas para que alcancen el futuro que deseen.

 

Esta joven sigue siendo una de las personas más influyentes del mundo entero y, evidentemente, un ícono de juventud y lucha.

 

Con información de: ABC e Historia.

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