Pink tax, ¿de cuál le doy, señorita? Del rosa, porque es más caro

“Ni machismo ni feminismo, igualdad” “Exageradas” “Somos todos iguales” son algunas de las frases más recurrentes para ocultar algo que tendría que parecer obvio, pero no lo es: la desigualdad de género. Una desigualdad que se exhibe en los precios de los aparadores de los supermercados.

 

 

Las mujeres, por el simple hecho de serlo, también deben gastar más. Dejemos a un lado los productos de higiene femenina como las toallas femeninas que suelen ser exclusivos y tomemos ejemplos que pueden ser aplicados para ambos sexos. Aquí es donde aparece el impuesto rosa.

 

 

El impuesto rosa, o pink tax para más caché, no es como tal un impuesto sino un sobreprecio aplicado por estrategias mercadológicas. Básicamente se aplica cuando el precio de un producto que va dirigido a niñas y mujeres es mayor comparado con el costo del de los niños y hombres.

 

 

¿Te suena muy loco? Bueno, eso existe. Algunos productos como ropa, cuidado personal e higiene tienen un costo más elevado por el hecho de estar dirigidos a ellas.

 

 

Se podrá decir que se debe a que las marcas invierten más en la presentación de sus productos, empaque, diseño y publicidad, por el hecho de ir dirigidos a la mujer, pero lo cierto es que la utilidad de estos es la misma.

 

 

En 2019, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó un comparativo de precios en el que detectó un sobreprecio de casi 20% en algunos productos. Aquí te damos algunos ejemplos.

 

 

Rastrillo Gillette desechable Presto Barba:                          $40.24

El mismo que el de arriba, pero en rosa:                              $47.17

 

 

Ropa interior desechable Tena 10 piezas:                             $126.03

El mismo pañal para adulto, pero para mujer                    $145.30

 

 

Tinte al agua permanente para caballero LÉlite:                 $113.83

El mismo tinte, pero para dama:                                          $122.67

 

 

¿Cómo le paramos a este pink tax?

 

Si bien hay productos con características específicas para cada sexo, algunos solo difieren en el color de la etiqueta o el personaje que puede acompañar la marca.

 

 

La Profeco te da algunas recomendaciones:

 

 

* Compara precios.

 

* Identifica los productos para la mujer.

 

* Compra en oferta o al mayoreo.

 

* En el caso de los productos para bebés o niños, considera la adquisición de artículos neutros.

 

* Si los productos son iguales y solo cambia el precio por el color rosa, considera la posibilidad de comprar la versión neutra.

 

* Ciertamente hay muchos productos que no pueden ser reemplazados por las versiones masculinas, bríndale la oportunidad a otra opción, puede resultar mejor y hasta de menor precio.

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