Algunos videojuegos no solo fueron parte de nuestra infancia o adolescencia. Se convirtieron en símbolos culturales, revolucionaron la industria y siguen siendo referentes para nuevas generaciones. Aquí te presentamos una selección de videojuegos clásicos que hicieron historia, definieron géneros y siguen dejando huella en el mundo del entretenimiento digital.
Super Mario Bros. (1985) – Nintendo
Plataforma original: NES
Este videojuego reescribió las reglas del género de plataformas y convirtió a Mario en el rostro más reconocible de los videojuegos. Su diseño de niveles es tan brillante que hoy se estudia en escuelas de desarrollo.
Con decenas de títulos derivados, Mario sigue más vigente que nunca en entregas como Super Mario Odyssey y Super Mario Bros. Wonder.


The Legend of Zelda (1986) – Nintendo
Plataforma original: NES
Siendo el pionero de los juegos de mundos abiertos y llenos de secretos, fue el primer juego que permitió guardar el progreso, una revolución en su momento.
Con Breath of the Wild (2017), la saga se reinventó y volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las más queridas de la historia.


Tetris (1984) – Alexéi Pázhitnov
Plataforma original: Electrónica soviética / Game Boy
La mecánica sencilla, adictiva y universal de este juego lo volvió un clásico instantáneo. Es uno de los pocos juegos que trascienden edad, cultura y tecnología.
Con versiones actuales como Tetris Effect y Tetris 99, el rompecabezas digital más famoso del mundo sigue cautivando a millones.

Los videojuegos de Netflix llegaron a México
Doom (1993) – id Software
Plataforma original: PC
Fue el inicio del boom de los shooters en primera persona. Su motor gráfico, su violencia explícita y su multijugador en red rompieron esquemas.
Hasta el momento, DOOM Eternal (2020) ha demostrado que la franquicia sigue tan intensa, sangrienta y divertida como en los noventa.



Final Fantasy VII (1997) – Square
Plataforma original: PlayStation
Final Fantasy VII llevó los RPG japoneses al mainstream occidental. Su historia, personajes y música crearon un universo emocional que marcó a toda una generación.
El remake lanzado en 2020 volvió a enamorar a jugadores veteranos y nuevos. El culto por Final Fantasy VII sigue más vivo que nunca.




Pokémon (1996) – Game Freak / Nintendo
Plataforma original: Game Boy
Descubre un mundo para explorar, criaturas por atrapar y combates por ganar en Pokémon. La fórmula fue perfecta y su eslogan “¡Hazte con todos!” se volvió parte de la cultura pop.
Actualmente, es una de las franquicias más exitosas del planeta, con videojuegos, series, películas, cartas y millones de fans.


Grand Theft Auto: San Andreas (2004) – Rockstar Games
Plataforma original: PlayStation 2
Grand Theft Auto: San Andreas ofreció una libertad nunca antes vista a sus jugadores, un mundo urbano vibrante y una historia cargada de crítica social.
Puso la vara altísima para los sandbox. Hoy, títulos como GTA V aún beben de lo que San Andreas construyó.



Minecraft (2011) – Mojang
Plataforma original: PC
Un juego sin reglas estrictas, donde la creatividad es el único límite. Combina exploración, supervivencia y construcción en un mundo infinito.
Además de entretenimiento, se ha convertido en herramienta educativa. Es uno de los juegos más vendidos y jugados de todos los tiempos, así como una película con gran aceptación del público.


The Elder Scrolls V: Skyrim (2011) – Bethesda
Plataforma original: PC / PS3 / Xbox 360
Situado en un universo fantástico, misiones épicas y una comunidad que lo mantiene vivo gracias a los mods, este juego ofrecía un mundo donde puedes ser quien quieras.
Relanzado en casi todas las consolas posibles, Skyrim sigue generando ventas y nuevos fanáticos más de una década después.



Street Fighter II (1991) – Capcom
Plataforma original: Arcade / SNES
Street Fighter II definió los juegos de pelea modernos. Su jugabilidad precisa y su competitivo multijugador convirtieron a los salones arcade en arenas de batalla.
La franquicia sigue firme con Street Fighter 6. Es un pilar de los esports y del gaming competitivo.




Bonus: todos estos videojuegos clásicos no solo marcaron a quienes los jugaron en su lanzamiento, siguen vigentes, siguen enseñando, y siguen divirtiendo. Porque un buen videojuego, como una buena historia, no tiene fecha de caducidad.



